Diario de León

KÁRATE. Más CERCA DE SER MAESTROS

Expertos en el tatami

Manuel Alonso y Miguel Ángel Codeseira, del Gimnasio Okinawa, logran en Burgos el cinturón negro 2.º Dan

Miguel Ángel Codeseira yManuel Alonso, en un entrenamiento en el Gimnasio Okinawa de Astorga.

Miguel Ángel Codeseira yManuel Alonso, en un entrenamiento en el Gimnasio Okinawa de Astorga.

León

Creado:

Actualizado:

Viven el kárate como una forma de aprendizaje físico y mental. Y también para matar el gusanillo que desde hace años había nacido entre ellos respecto a las artes marciales. Se trata de Manuel Alonso y Miguel Ángel Codeseira, dos leoneses afincados en Astorga que de la mano del maestro Manuel Ortega lograban hace unas fechas en Burgos el cinturón negro segundo Dan. Manuel Alonso, de 45 años y soldador de profesión, lleva con Ortega ocho años de práctica en el Gimnasio Okinawa aunque anteriormente ya había estado con otros maestros. Sus inicios en el kárate tuvieron como acicate la necesidad de hacer deporte y «porque había visto alguna exhibición. Al gustarme las artes marciales no fue difícil que mis deseos al final se convirtieran en realidad», apunta. Respecto a lo que le aporta esta modalidad de arte marcial Manuel Alonso apunta. «A nivel físico he logrado encontrarme con una mayor agilidad de movimiento, elasticidad y flexibilidad, cumplimentando todo ello una condición física excelente. A nivel psicológico, el kárate me ha aportado una mayor seguridad, un espíritu de superación y decisión a la hora de afrontar cualquier problema».

Por lo que respecta a Miguel Ángel Codeseira, de 46 años y profesión picador en la mina, su trayectoria en las artes marciales se remonta a diez años atrás, siempre en el Gimnasio Okinawa bajo la dirección de su actual maestro. «Comencé a practicar kárate un poco por casualidad y también otro poco por mi mujer ya que a ella siempre le gustaron las artes marciales y decidió que nos apuntásemos al gimnasio. Al final toda la familia ha acabado practicándolo siendo mi mujer cinturón negro primer Dan y mis hijas Nerea cinto azul y Sara naranja-verde». En cuanto a lo que le aporta el kárate a su vida personal, Miguel Ángel enumera «a nivel físico una condición excelente a pesar de la dureza de mi trabajo y a nivel psicológico y mental me ha dado estabilidad y seguridad personal».

tracking