ciclismo. vuelta a España
Cavendish estrena el rojo
El británico es el primer líder de la 75 edición de la Vuelta a España al imponerse el Columnia en la primera etapa, una contrarreloj por equipos de 13 kilómetros

El británico Mark Cavendish es el primer líder de la 75 edición de la Vuelta a España al cruzar la meta al frente de su equipo, el Columbia, en la contrarreloj por escuadras que se disputó en Sevilla con un recorrido de 13 kilómetros, por lo que quitó el precinto al nuevo maillot rojo que distinguirá al líder de la carrera.
El Columbia, que marcó un tiempo de 14.06 minutos, aventajó en 10 segundos a la formación italiana del Liquigas, donde milita Vincenzo Nibali, uno de los favoritos al podio final y en 12 al Saxo Bank del triple campeón mundial contrarreloj, el suizo Fabian Cancellara y de los hermanos Andy y Frank Schleck.
De esta manera, Cavendish sacó oro del trayecto monumental que estrenó una de las novedades destacadas de la Vuelta. En una noche calurosa, su equipo fue superior al resto. Salió lanzado junto a la Plaza de Toros de la Maestranza y llevó disparado a la Torre del Oro. Ninguna formación le bajó del pedestal.
El ciclista de la Isla de Man partirá de líder en la segunda etapa de la Vuelta, la primera en línea con la prenda roja que marca en su tela la garra del guepardo, animal rey de la velocidad, su reflejo sobre la carretera. Le acompañan en el primer podio de la general los gemelos eslovacos Peter y Martin Velits.
El italiano Nibali se convirtió en la primera referencia entre los favoritos. A dos segundos tiene a los Schleck, a 3 a Carlos Sastre, a 10 a Purito Rodríguez, a 15 David Arroyo, a 17 a Igor Antón y a 23 y como principal perjudicado el ruso del Rabobank Denis Menchov.
Una vez lanzada la etapa a media luz por las repletas calles sevillanas, se esperaba con buenos pronósticos la carrera del Katusha de «Purito» Rodríguez, escoltado por hombres rápidos como los rusos Kolobnev e Ignatiev, una escuadra que se impuso en la pasada Vuelta a Burgos. Pero en meta marcaron 14.26 minutos, dos segundos peor que los alemanes del Milram. «No hemos llegado a coger la velocidad adecuada. Hay que rodar más fuerte», dijo Purito.