balonmano. fase clasificatoria para la liga de campeones
El Ademar alienta la esperanza
En un partido muy serio el equipo leonés derrota al Gorenje Velenje esloveno y se jugará hoy a una carta ante el Rhein Neckar alemán el estar o no estar en la próxima Liga de Campeones
El pivote Juan Andreu en dura pugna con los defensores del Gorenje Velenje esloveno.
El Reale Ademar no tenía margen de error. Fallar equivalía a sepultar definitivamente todas las opciones de jugar la próxima edición de la Liga de Campeones. Sólo valía ganar al Gorenje Velenje esloveno y el equipo leonés lo hizo. Y lo hizo (21-27) ofreciendo una imagen notablemente mejor a la de su estreno el pasado viernes ante el Silkeborg. Álamo respondió en la portería, la defensa fue mucho más homogénea como lo atestigua la baja cifra de goles recibidos (21), el ataque funcionó y, sobre todo, el equipo no cayó en una de sus habituales pájaras que le llevan a dilapidar una renta de cuatro o cinco goles en unos pocos minutos.
Ayer el Ademar fue otro en todas los aspectos del juego y el resultado es que sigue vivo en la fase previa de la Liga de Campeones y se jugará hoy ante el Rhein Neckar alemán sus opciones de conseguir la única plaza en juego para la Liga de Campeones.
Pese al feliz final el inicio fue poco prometedor. Con demasiadas imprecisiones -”cuatro pérdidas de balón en los primeros seis minutos-” el Reale Ademar encaró dubitativo su crucial enfrentamiento ante el Gorenje Velenje esloveno. Cargando el juego al pivote, donde el argentino Gonzalo Carou tiene cada vez más protagonismo, los leoneses se fueron arriba: 2-4, poco antes del minuto diez.
Poco a poco, con GarcíaVega como timonel del juego leonés, el ataque posicional fue cogiendo más consistencia y pronto se abrió una pequeña brecha 2-5 (con tres goles de Buntic). La pregunta era ¿sabría el equipo conservar una renta así o la perdería en pocos minutos como sucedió el viernes ante el Silkeborg?.
Por lo se iba viendo parecía que no iba a ser así. Primero porque Álamo estaba aportando más seguridad bajo la portería, segundo porque la defensa estaba más consistente y tercero porque todos parecían estar más centrados sobre el parqué. Un ejemplo, Ortigosa llevaba tres de tres desde los siete metros, cuando el viernes la escuadra ademarista derrochó hasta cuatro penas máximas.
Manteniendo una renta que oscilaba entre los dos y los tres goles, los de Jordi Ribera controlaron así el partido hasta pasado el minuto veinte. Y, sorprendentemente, lo hizo con mucho tiempo en pista de los canteranos Goñi, Carrillo y Montoro. Un aviso a los veteranos y una razón para ilusionar de cara al futuro más inmediato.
En la recta final del primer tiempo, un arreón liderado por Carrillo y por Buntic puso cuatro arriba al Ademar 10-14.
Pese a algunas imprecisiones el Ademar supo conservar su ventaja y se fue al descanso con una renta importante: 12-15; un colchón que bien manejado debería servir al equipo leonés para afrontar los segundos sesenta minutos con ventaja sobre los balcánicos.
El segundo tiempo se inició con un toma y daca entre ambos conjuntos. El extremo esloveno Simic hace su cuarta diana y pone en evidencia que es la principal amenaza de la meta que seguía defendida por Álamo.
Pero el intercambio de golpes duró poco. Los leoneses abrieron una brecha de cinco tantos (13-18) que, si era bien administrada, parecía suficiente para llevar el partido a terreno ademarista. El equipo no caía en una de sus habituales «pájaras», Álamo seguía aportando seguridad en la portería y los canteranos seguían tirando del equipo. Las cosas no pintaban mal. Sólo u ejemplo: en el minuto diez del segundo tiempo el joven extremo José Mario Carrillo llevaba ya tres dianas.
Caen los minutos y el equipo leonés es capaz de mantener su renta sin dejar que el Gorenje se meta en el partido. Un error que ayer no volvieron a cometer. Estaba claro: nadie quería verse abocado de nuevo a un final incierto. Sucedió el viernes y se pagó caro ante el Silkeborg.
Pero ayer se vio sobre la pista a un Reale Ademar mucho más sólido que fue capaz de mantener a los eslovenos controlados durante casi todo el choque.
A falta de cinco minutos para la conclusión los de Ribera seguían mandando por un claro 20-25. Y lo que era más importante, emitiendo buenas vibraciones y dejándole claro al Gorenje Velenje que el partido tenía un sólo dueño.
En la recta final no sólo no se bajó el pie del acelerador, sino que incluso lo apretó un poco más para terminar con una renta clara de 21-27 que permite al equipo leonés afrontar con opciones la última jornada de la wild car. El billete para la próxima edición de la Liga de Campeones se lo jugarán hoy ante los alemanes del Rhein Neckar, los grandes favoritos.