balonmano. canteranos emergentes
Los retoños piden paso
Los canteranos Montoro, Goñi y Carrillo demuestran en la fase previa de la Liga de Campeones que están listos para tener minutos en el primer equipo
De izquierda a derecha Goñi, Montoro y Carrillo, los tres canteranos del Ademar.
Su ficha está en el Ademar B. Sí, cierto. Sin embargo, sus ganas, su talento para el balonmano y su afán por hacerse con un nombre en este complicado mundo les sitúan ya con un pie y pico en el primer equipo. Ángel Montoro, José Mario Carrillo o Iosu Goñi demostraron en la reciente fase previa de la Liga de Campeones celebrada en Alemania que la distancia que les separa del Reale Ademar es cada vez menor. Incluso inexistente tal y como demostraron en algunos partidos. Su particular reválida europea la superaron con nota. Tuvieron bastantes minutos, se midieron a tipos con muchas horas de vuelo en el balonmano continental y no se arrugaron. Todo lo contrario.
Y lo bueno es que no son los únicos. También están ahí jóvenes como Ander Ugarte, Juan Castro, Jaime González, el meta Jacob Melián u otro extremo llamado a brillar como el joven Álvaro Cabanas.
Realmente, tanto el técnico Jordi Ribera como el presidente ademarista, Carlos Pollán, tienen motivos para mirar a la cantera con optimismo. El primero lo reconoció abiertamente durante la previa de la Liga de Campeones. «El grupo se ha ampliado. Ahora hay más gente capaz de coger responsabilidades», indicó el técnico en clara alusión al buen hacer de los tres canteranos en el segundo partido de la wild card cuando el Reale Ademar fulminó al Gorenje Velenje esloveno.
Y uno de esos protagonistas fue el extremo izquierdo José Mario Carrillo, un habitual en las convocatorias de Jordi Ribera cuando decide acudir a la cantera.
«A nivel particular estoy muy contento de cómo me salieron las cosas. He jugado bastantes minutos y las cosas me salieron bien. Otra cosa es el resultado del equipo», dijo para dejar constancia de que aún le dolía el severo correctivo que el Rhein Neckar dio a los leoneses en la última y decisiva jornada.
Carrillo, al igual que sus compañeros, sabe que su puesto aún está en el filial pero también reconoce que tanto él como Montero o Goñi están cada vez más capacitados para jugar al lado de los Stranovsky, Castresana, Buntic, Krivochlykov y compañía.
«Está claro que cada vez uno se encuentra mejor, tiene cada vez más experiencia y cuenta con más capacidada para jugar en esa categoría. Pero todos sabemos que eso dependerá de las bajas y de las necesidades que haya en el equipo», señaló.
Y sobre el nuevo Ademar que el próximo sábado iniciará la competición se mostró optimista. «Veo al equipo renovado y con muchas ganas de querer demsotrar, sobre todo en León, la garra y el espíritu que siempre ha tenido el Ademar».
Y si hay alguien con motivos para sentirse feliz por los frutos de la cantera es el presidente Carlos Pollán. Máxime cuando se avecinan tiempos difíciles por el recorte presupuestario municipal. La cantera ofrece garantías para echar mano de ella y mantener un equipo competitivo a menor coste.