fórmula 1. g.p. de brasil
A las cinco... como en las grandes tardes
En el coso de Interlagos se consumará la epopeya. Como en las grandes tardes-¦ a las cinco y al otro lado del charco.
¿Puede pedirse más? Por pedir-¦ los laureles de una corona, ¡anda que sí!
Si el veterano trazado de Sao Paulo sigue coronando testas, y manteniendo el marchamo de ser uno de los más duros del Mundial, en este del 2010 las cosas están tan o más cerradas en los puntos: la decena y uno más que Fernando le saca a Webber tras su victoriosa mojadura coreana . No es baladí la bolsa, como tampoco la experiencia del asturiano: «12+1» años en la especialidad de monoplazas y un cuarto de siglo en competición. Aunque, como reza en uno de sus anuncios, nada de lo anterior vale, sólo el último segundo (o algo parecido).
Lo único auténticamente cierto es que, si el neñu ha sido el único que ha creído en sus propias posibilidades desde que arrancase su primera temporada a las riendas del Cavallino , ahora tiene al alcance la mano romper barreras y destronar estadísticas coronándose en Interlagos, donde adelantar es algo más fácil por mor de una recta principal, larga y en subida, con un par de curvas a fondo, sin mayores problemas -"es un decir-" cuyo enclave se convierte en uno los mejores del campeonato para arrancar pegatinas -"es otro decir-" porque tampoco olvidemos que se gira allí al contrario de las agujas del reloj y será la izquierda del cuello -"poco habituado el físico de los pilotos-" la que más se cargue. Eso, por no hablar de una temperatura y humedad asfixiantes, condiciones equiparables a las que se sufren en Malasia.
Es verdad que Alonso nunca ha inscrito su nombre en casa del legendario Senna -"quien sólo ganó allí una vez-" aunque, también en otras ocasiones (2005 y 2006), Fernando llegase a Interlagos con el campeonato bastante bien amarrado-¦ como ahora.
Cuajado de virajes medios y lentos, con un piso irregular, el trazado que en su nombre recuerda a otro célebre brasileiro, José Carlos Pace, se torna exigente con el tren trasero de los monoplazas, cuya estabilidad puede verse seriamente comprometida por la degradación de unas gomas que sufrirán -"como los pilotos-" las altas temperaturas. Sin olvidar que -"¿otra vez la piscina coreana ?-" las impredecibles tormentas tampoco le son ajenas. Consecuencia: posibilidad de baile de neumáticos-¦ cuando menos se lo esperen.
Rubinho Barrichello obtuvo la pole en el 2009 y, por si fuera poco, un tal Mark Webbber marcó vuelta rápida y victoria. Bueno-¦ nervios fuera -"y meigas brasileiras, si las hubiere-" que aquí estamos nosotros (Fernando) para romper maléficos augurios-¦ y Ferrari para espantar presagios.
Si en 1938 se dio la primera paletada a Interlagos y en mayo de 1940 se inauguraba, en noviembre del 2010 muy posiblemente pueda conocerse un nuevo campeón del Mundo-¦ en esa entrada ciega y en bajada, en la «S» de Senna («el segundo lugar es el primero que pierde», decía Ayrton), donde también podría tentarse a la suerte de un embroque el adelantamiento imposible (atentos a la jugada).
Tan propicia, la hora, para escribir epopeyas y magnificar leyendas, nada falta en la estética de los héroes. Como en los estrenos teatrales, a cuarenta cambios por vuelta, sólo desear al protagonista-¦ ¡mu cha mierda!