fútbol. primera división
Higuaín resuelve otra vez (0-1)
El argentino acaba con las ilusiones de un aguerrido Sporting en la recta final y mantiene líder al Madrid. Mourinho ve el partido en un palco rodeado de seguridad

El delantero argentino del Madrid Higuaín celebra el tanto que consiguió ayer ante el Sporting
El Sporting de Gijón aguantó 82 minutos al Real Madrid que apeló a su vertiente más solidaria para tumbar a un equipo inteligente, sólido y aguerrido, al más puro estilo Preciado. Los prolegómenos del partido estuvieron amenizados por los cánticos de los seguidores rojiblancos más radicales todos ellos dedicados a José Mourinho quien finalmente siguió el encuentro desde uno de los palcos Vip que fue rodeado de fuertes medidas de seguridad.
Los cánticos se tornaron en apoyo al Sporting y a los pocos minutos en contra del árbitro. La tensión acumulada a lo largo de la semana tuvo un fiel reflejo en el estadio gijonés tanto en las gradas como sobre el césped y los locales salieron dispuestos a ponérselo complicado a las estrellas blancas y desde el inicio presionaron y se acercaron a la portería de Casillas.
Sin embargo, el empuje rojiblanco duró cinco minutos, los que tardó el Real Madrid en asentarse sobre el terreno de juego e imponer su calidad con lo que el balón pasó a rondar la portería de Juan Pablo que pasó por la primera situación de peligro en el minuto 7 en un lanzamiento de falta de Cristiano Ronaldo que pega en la barrera.
Dos minutos después una internada de Higuaín finaliza con un disparo cruzado que se estrella en el poste y cinco más tarde es Di María quien dispara pero la defensa envía a córner en lo que fueron los mejores minutos del equipo madrileño que había embotellado a los gijoneses en su parcela. Había pasado ya media hora y el dominio blanco era infructuoso. En medio de broncas en el campo y en la grada, Turienzo Álvarez decide poner fin a la primera mitad.
Tras el descanso, el Real Madrid sale a por todas mientras que el Sporting seguía agazapado a la contra. Los de Preciado empezaron a perderle el respeto al Real Madrid. Pero los madrileños se encontraron con la suerte del que lo intenta y en un balón bombeado Benzema toca de cabeza, el balón queda suelto en el área pequeña e Higuaín marca aunque el Sporting no se rindió hasta el pitido final.