BALONCESTO. LIGA LEB ORO
León hace de la garra virtud (73-72)
Una canasta de Seawright le otorga un triunfo sufrido frente al Girona. Los locales suman ya seis de seis en el Palacio
La férrea defensa, fue la tónica dominante por parte del Girona.
Baloncesto León también sabe ganar sufriendo. Si hace una semana cedía en los instantes finales en la pista del Burgos cuando lo tenía todo a su favor ayer lograba darle la vuelta a la tortilla imponiéndose al Girona (73-72) en un choque parejo, intenso y en el que el corazón de los locales y una canasta a un segundo del final fueron determinantes para mantener la condición de invictos en casa. Y lo que es más importante, el tercer puesto en la clasificación empatado con el segundo, el Murcia.
Ya había avisado De Grado de la peligrosidad de los catalanes. Y no erró. Levi Rost con dos canastas iniciales fue el encargado de corroborarlo ante un quinteto local que veía como el rebote ofensivo del Girona le ganaba por momentos la partida. Además, su acierto ante el aro no era el de otras noches. Hasta tres ataques desperdiciaron los leoneses antes de estrenar su casillero. Quezada tuvo esta vez el honor aunque eso no evitó que los visitantes mantuvieran el dominio, eso sí, exiguo, en el electrónico. Con cinco minutos consumidos la situación reflejaba un 6-10 que posteriormente se iba al 10-12 coincidiendo con la entrada de Rocchia a la pista después de cuatro jornadas ausente por su lesión en el hombro (a 2´48 para cerrar el cuarto inicial).
Fue el inicio de la remontada para los de De Grado. Y a ello también contribuyó la incorporación bajo aros de Fontet. Los locales empezaban a asegurar el rebote y eso les permitía empatar el pulso nueve minutos después del salto inicial (17-17) e incluso cerrar la primera entrega con dos puntos de rédito (19-17) tras firmar un parcial de 7-0. Los siguientes diez minutos empezaban con una canasta del Girona que ajustaba nuevamente el marcador. León hizo un ademán de irse con el 22-19 y balón en su poder pero un triple de Ordín y una posterior acción ofensiva visitante servían para cambiar nuevamente de dueño en cuanto a dígitos. Fue necesaria la aparición de Calvo con varios robos de balón y un par de acciones ofensivas para que del 26-26 a seis minutos para el descanso se pasara al 32-17. Parecía que el camino empezaba a aclararse cuando un 0-6 en contra retomaba la paridad en el horizonte. De tal manera que a vestuarios el 38-39 lo decía todo. El despertar tras el intermedio fue más rápido para los de Ricard Casas que lograban irse de cinco (38-43) con sendas acciones de Ortega y Middleton. No obstante, jugada a jugada los gerundenses se fueron cargando de personales. Eso sí, esa intensidad parecía no afectarle hasta el punto de alcanzar su mayor distancia con el 48-54. Pero la garra de los leoneses y su amor propio no iban a dejar que la pequeña herida alcanzara mayores dimensiones. Defensa y más defensa le proporcionaban a los locales una tabla a la que asirse. Bernabé y Fontet llevaron a un nuevo empate a 55. A falta de diez minutos todo estaba en el aire (57-58). Los centímetros de Fontet empezaban además a hacer daño. Y más cuando el pívot situaba el marcador en 64-60 a seis minutos para el final. A partir de ahí un toma y daca e intercambio de golpes en el que León resultó ser más contundente.