fútbol. segunda división
La vida sigue igual
La Deportiva vuelve al trabajo en Compostilla ante la imposibilidad de hacerlo en el Colomán Trabado. Rubén Vega y Del Olmo fueron las únicas ausencias

Sólo Rubén Vega y Del Olmo se perdieron la primera sesión tras las vacaciones.
Una vez más, y ya se ha perdido la cuenta de cuántas van, la Ponferradina se ha visto obligada a cambiar sus planes de trabajo debido a la imposibilidad de hacerlo en las instalaciones del Colomán Trabado. En esta ocasión, la vuelta a los entrenamientos después de las vacaciones navideñas se tuvo que trasladar a Compostilla después de comprobar que el césped del Colomán no estaba en sus mejores condiciones. El campo tenía una importante capa de arena debido a los trabajos de mantenimiento que se realizaron durante los últimos días, por lo que, resignado, José Carlos Granero decidió trasladar a sus hombres a Compostilla y posteriormente trabajar en el gimnasio del Toralín.
En esta primera sesión posvacacional, las únicas ausencias en la plantilla deportivista fueron las de Joseba Del Olmo y Rubén Vega. El primero está aquejado de unas molestias en la garganta y se espera que se incorpore al grupo a lo largo de la semana. Más grave es el caso de Rubén Vega, que sigue en manos de los médicos para decidir si tiene que pasar o no por el quirófano para tratar su dolencia en la cadera.
Los compañeros del futbolista de Castrillo de las Piedras siguen su evolución con preocupación, como reconocía ayer Pepe Alcaide tras el entrenamiento: «Es una situación muy jodida. Lleva tiempo con dolor y estaba intentando seguir, pero ha llegado a un punto en el que está fastidiado y ha tenido que parar».
El central madrileño también habló sobre la vuelta al trabajo tras pasar las navidades en casa. Alcaide aseguró que ni él mismo ni sus compañeros se han dejado llevar por los excesos habituales de estas fechas: «Alguno incluso ha perdido peso. La verdad es que es peor en verano, ahora es sólo una semana llena de compromisos y llegas más o menos igual».
Con peor cara estaba el canario Francis Suárez, recién llegado de Las Palmas, donde las temperaturas estos días superaron los 20 grados: «Es la primera vez que salgo de Canarias y la verdad es que se pasa mal con este frío, pero hay que acostumbrarse porque no queda otra».
El centrocampista cedido por Las Palmas confía en que 2011 sea su año y pueda ayudar a la Deportiva a mantener la categoría: «Tuve una lesión complicada y espero ir teniendo más minutos. Todos queremos jugar, pero lo primero que le pido a los Reyes Magos es que el equipo se salve, y después, que yo pueda ayudar lo más posible a conseguir el objetivo de la permanencia».