BALONCESTO. LIGA LEB ORO
León progresa en defensa (65-73)
Los de De Grado imponen su jerarquía en Lleida tras un partido igualado que se decanta en el último cuarto. Julio González, con 22 puntos, vuelve a ser letal ante el aro

Kahiem Seawright lanza al aro del Lleida ante la oposición del pivot local Dominick Martin.
Baloncesto León se llevó el gato al agua en su visita al Barris Nord de Lleida (65-73) en un partido en el que el conjunto de De Grado lograba romper en un último cuarto espectacular en el que con un parcial de 10-20 superó en todas las facetas al cuadro local. Los leoneses tuvieron que trabajar a fondo, sobre todo en el aspecto defensivo, puesto que llegaron a perder hasta por 14 puntos (38-24) mediado el segundo cuarto.
El primero transitó con un dominio del Lleida gracias sobre todo al acierto anotador del pívot Moncasi que se fue hasta los 10 puntos. A Baloncesto León le costó entrar en el partido y si se mantuvo a flote durante los primeros diez minutos fue gracias al gran trabajo de Julio González y de Jorge García, que con sus puntos mantuvieron a los visitantes. Tras la canasta inicial de León el Lleida se escapó rápidamente en el luminoso hasta cobrar diez puntos de ventaja (16-6). Sin embargo, el plantel leonés pudo reaccionar y con un parcial de 2-10 se acercó hasta los dos puntos de desventaja (18-16). Sin embargo, una nueva escapada del Lleida, con un parcial de 4-0, dejó el electrónico al final del primer cuarto con 6 puntos de ventaja para los locales (22-16).
El segundo cuarto siguió por idéntico camino. De hecho, entre el final del primer período y el comienzo del segundo, los catalanes encadenaron un parcial de 8-0. Eran instantes en los que León sufría muchísimo ya que sus jugadores no encontraban ni la suficiente dureza defensiva para frenar a Lleida, ni acierto en ataque. En este período la ventaja local no paró de crecer y así se llegó a un 38-24 a los 16 minutos que fue la mayor desventaja de León durante todo el partido. Afortunadamente Julio González continuaba manteniendo a su equipo dentro del partido con sus puntos hasta el extremo de irse al descanso con 18 puntos y una valoración de 16. En los últimos instantes del segundo cuarto comenzó la reacción leonesa con un parcial de 0-8 que acercaba a los de De Grado hasta un 38-32 reducido a cuatro puntos de desventaja en el descanso (40-36).
Tras el descanso el Lleida continuó dominando cómo damente en el electrónico, aunque se adivinó desde el principio que la actitud de León era radicalmente distinta a la de la primera parte. Tras volver a irse de 9 puntos (47-38), los locales, muy mermados físicamente, comenzaron a perder fuerza y ritmo de juego al tiempo que los de De Grado intensificaban el trabajo defensivo. Poco a poco la desventaja leonesa se fue reduciendo hasta llegar al empate a 53 a falta de 37 segundos para cerrar el tercer período. Al final los locales todavía mantenían dos puntos de ventaja (55-53).
En este periodo ya se vio claramente que el partido había cambiado su tónica al tiempo que los jugadores leoneses diversificaban mucho mas el aspecto anotador. El último cuarto fue totalmente dominado por León. Rápidamente logró una ventaja de dos puntos (55-57) que igualaba la máxima lograda en todo el partido con la canasta inicial. Tras unos minutos de igualdad, el cuadro leonés abrió a 3 su ventaja (61-64), pero el partido se igualó a 64 a falta de dos minutos 30 segundos. Y aquí se produjo la jugada clave. Los colegiados señalaron una técnica al base del Lleida, Guzmán, que además, era la quinta personal. A partir de entonces el plantel local desapareció de la pista y la puntilla llegó con una antideportiva señalada a Curtis y una nueva técnica, ahora al banquillo local, con el 65-68. De ahí al final del encuentro León se dedicó a jugar al baloncesto, mientras que los locales se perdían en unas protestas absurdas que no les con dujeron a nada bueno.