ATLETISMO. EL GORDONÉS PRESENTA UNA QUEJA
Un «vampiro» con dudosas intenciones
La IAAF hace un control a Sergio a las seis de la madrugada, fuera del horario oficial
Sergio Sánchez espera representar a España en Daegu.
Un control a las seis de la mañana, por sorpresa y además, en un horario en el que el atleta no tiene la obligación de estar localizado. Eso fue lo que le sucedió el pasado miércoles a Sergio Sánchez que en pleno sueño se llevaba un susto, más bien sorpresa desagradable, cuando un enfermero perteneciente a una agencia de control de la IAAF llamaba al timbre de su casa para realizarle un control antidopaje.
«¿Mister Sergio Sánchez?». Fue la primera frase que escuchó por el telefonillo el atleta de Ciñera de Gordón que en un primer momento pensó que lo que le estaba pasando era la acción de un bromista. «Menos mal que mi reacción no fue responderle con cajas destempladas», asegura el subcampeón del mundo de los 3.000 metros. «No me lo podía creer. En un inglés muy norteamericano y sin conocimiento del español, menos mal que al final me entregó un documento que acreditaba su condición de agente de la IAAF», precisa Sergio Sánchez cuya obligación de atenderle no era tal. Y es que según la reglamentación el atleta debe estar localizable una hora al día durante todo el año. Y la escogida por el gordonés es de ocho a nueve de la mañana. «Por eso me sorprendió este horario. Bien podía haberme negado y emplazarle a la hora estipulada aunque podría haberme metido en problemas porque bien podría haber dicho el citado agente que llamó a la puerta de mi casa a las ocho de la mañana. Tendría que justificarme y eso conllevaría tener que demostrar mediante testigos que sus afirmaciones no eran correctas. Y a las ocho de la mañana en casa sólo estábamos mi novia Sana y yo», apunta Sergio para el que «si hubiera pasado con otros deportistas a lo mejor el técnico de la IAAF podría haber vivido una mala experiencia».
Y todo para que Sergio pasara un nuevo control de orina y sangre, justo dos días después de haberlo hecho tras proclamarse campeón de España de los 10.000 metros en ruta.
Eso sí, Sergio no se va a quedar ahí. El mismo miércoles el doble plusmarquista europeo de 2.000 y 3.000 metros se ponía en contacto con la Federación Española para mostrar su contrariedad. La sorpresa fue también que ni la propia Federación tenía conocimiento de ello y menos de la agencia encargada de realizar el control. «Me apuntaron que es una nueva contratada por la IAAF y que este procedimiento no es nada habitual, más bien en mi caso se ha dado la excepción. Nunca me he negado a los controles. Cada año paso tantos que se me olvida el número. Pero una cosa es que tengas que pasarlo y otra que te lo hagan a traición, no sé si para ver si te pueden pillar. En mi caso, como estoy limpio, que lo sigan haciendo pero por favor, respetando las reglas».
Sergio presentará precisamente hoy una queja ante la Federación Española para que esta la traslade a la IAAF. «Quiero que sepan que en esta ocasión no se ha obrado bien. No sé si es culpa del enfermero que vino a hacerme el control y se equivocó de hora, de sus superiores que le mandaron... Pero, ¿qué hubiera pasado si a las seis de la mañana no estoy en casa? o en su caso ¿si estando en ella pienso que es un bromista?».