El ajedrecista indio no es humano
Anteayer los comentarios por la sala y en el hall del Auditorio eran unánimes. Anand no es humano. Tal fue el impacto que causó a los espectadores el desarrollo de la primera de las dos partidas en las que se planteó una de las líneas más trasnochadas de la Caro-Khan y el campeón la resolvió como si tuviera delante la base de datos computo de partidas jugadas por todos los jugadores del mundo que plantean esa línea.
La redujo a nada en pocas jugadas. Ayer no hubo lugar para alegrías y Shirov volvió a plantear la misma apertura pero sin el dudoso g4? y la partida se desarrolló por los cauces teóricos. Anand no presionó y situó sus piezas armónicamente, luego cuando Shirov intentó algo en el flanco de dama Anand abrió la columna c y penetró con sus torres. Hacia oriente, naves ardían en la puerta de Tanhäuser y la red de mate se cerró sobre el monarca blanco. No es de extrañar que Shirov le mirara de soslayo, extrañado, ya que derrrotar al campeón del mundo requiere una preparación superior a la habitual ya que Anand no calcula, procesa, no retiene encapsula, y no analiza sabe.