opinión | LÍNEA DE SALIDA
Lamiendo el muro
Adelantamientos y frenos. De 7ª a 2ª, de 316 a 134 por hora, justo antes de la línea de meta, al final de una de las rectas más largas de todo el Mundial-¦ los coches -y sus pilotos- salen materialmente rozando el muro de protección.
Los 4,3 kilómetros y 70 vueltas del «Gilles Villeneuve» de Montreal, en recuerdo del que fuera mítico piloto de La Scuderia , la única pista norteamericana que visita el Grand Prix y cuyo ambiente -por su proximidad a la ciudad- recuerda mucho al australiano de Albert Park, tiene en sus largas rectas un excelente caldo de cultivo para los adelantamientos-¦ y para que los frenos sufran tanto como las pegatinas que los pilotos se arrancan mutuamente en cada doblaje.
Eso, por no hablar de los neumáticos -degradación asegurada-, que deberán soportar un particular grip -agarre- que castiga, también como pocos, el calzado de los monoplazas. Por concretar: el «Gilles Villeneuve» es uno de esos trazados en los que la aerodinámica no resulta tan determinante. Poca carga aerodinámica y el nuevo Kers y el alerón móvil que tampoco deberán tener en Montreal excesivo protagonismo, habida cuenta la combinación de curvas tan cerradas como la Épingle (horquilla, ya saben) o el Virage Senna (menos mal que allí siguen conservando algo de la magia en las denominaciones) con otros rapidísimos puntos en los que llegan a rozarse -además del muro- los trescientos veinte por hora. ¡Huy!.
Es verdad que un buen puñado de estas características del trazado canadiense, podrían beneficiar a los monoplazas de Maranello o eso «queremos» pensar-¦ y no sin cierto fundamento: las gomas blandas y superblandas ayudarían a paliar algunas de las carencias del F150º, como también lo harían algunas de las mejoras que se han previsto -el nuevo difusor, por ejemplo-; aunque «ahí» estarán, de nuevo, el RB7 y la imparable trayectoria de Vettel, para seguir poniendo las cosas en su sitio-¦ que puede volver a ser el de Red Bull. Tampoco desesperemos. Nada indica que Fernando no pueda -como en Mónaco- volver a pisar cajón, ni que Hamilton no vuelva a armarla , como cuando el año pasado -victoria incluida- dejó el coche abandonado en mitad de la pista tras marcar la pole el sábado y a rodar, el domingo, por la zona de seguridad del pit lane en paralelo -él- con Fernando, tras un cambio de neumáticos cuya polémica se saldó con un puñado de dólares -¦ a las arcas de la FIA, para variar .
La maniobra había sido «expresamente prohibida» -¡ya te digo!- por la autoridad (¿) deportiva después de la actuación de Lewis unas semanas antes en China y a favor -es un decir- de Sebastian (Vettel, claro).
Contengan el aliento. El domingo después del meridiano, a las 19.00 hora española, los coches y sus pilotos-¦ saldrán lamiendo el muro.