Comienza el estiaje en los ríos naturales
Aún no ha entrado el verano y los ríos no regulados por pantanos han comenzado un estiaje que ha reducido ostensiblemente su caudal. Curueño y Torío se han resentido de las sacas de agua para las presas, lo mismo que Eria, Duerna, y Omaña, cuyos caudales están bajo mínimos. Los ríos bercianos mantienen todavía caudales aceptables.
En estas condiciones, la pesca se hace muy difícil, pues las truchas se muestran desconfiadas y tienden a empozarse durante el día. Tan solo en los breves serenos del amanecer o del atardecer se «mueven» las grandes pintonas. Los ríos regulados, sin embargo, ganan caudal con el comienzo de la temporada de riegos. Curiosamente el Esla arrastraba una impresionante crecida a comienzos de semana.