natación. mundiales de shangái
Érika tiene su billete
La leonesa acaba décima en los 10 kilómetros en aguas abiertas y logra la clasificación para los Juegos de Londres

Erika toma una botella en el punto de avituallamiento.
Apenas habían pasado dos minutos de las cinco de la madrugada hora española cuando Érika Villaécija, con lágrimas en sus ojos provocadas por su nuevo éxito internacional, cruzaba la línea de meta del Jishan City Beach.
El objetivo estaba cumplido y no era otro que acabar entre las diez primeras para asegurarse el billete para los Juegos Olímpicos de Londres del próximo año. Y todo en una disciplina en la que la leonesa apenas ha cumplimentado un año de puesta a punto. Pero da lo mismo, la vigente campeona mundial de los 800 metros tiene calidad y ambición a raudales como lo demostró ayer consiguiendo además un hito para la natación española.
Érika ya lo había anunciado días atrás: «Mi preparación va encaminada a los 800 y 1.500 metros libres pero en aguas abiertas intentaré hacer un buen papel para estar arriba». Y la cepedana cumplió con creces con un décimo lugar que a buen seguro mejorará en Londres donde acudirá ya con un año más de experiencia y el objetivo de subir, como ya lo ha hecho en multitud de ocasiones en la piscina, al podio de las elegidas.
Ayer Villaécija quedaba en décimo lugar, con un tiempo total de poco más de dos horas, una marca de 2:02:18,7, a 20,6 segundos de la británica Keri Anne Michelle Payne, que se llevó el oro tras recorrer los 10 kilómetros en la playa artificial de la localidad shanghainesa de Jinshan en 2:01:58,1.
«Este primer paso para mí es muy importante, porque la verdad es que llevo sólo un año compitiendo en esta disciplina y conseguir la décima plaza, que me da la clasificación directa para Londres, es muy importante», declaraba todavía una emocionada Érika que la próxima semana intentará en los 800 y 1.500 metros libres corroborar su condición de primera espada mundial.
«Es una prueba nueva para mí», recordó. «He apostado en este Mundial por las dos cosas (piscina y aguas abiertas), así que objetivo cumplido, y ahora voy con muchas ganas, porque he salido muy reforzada para las pruebas de piscina».
Villaecija es la primera española que se inscribe en un mismo Mundial de natación tanto para una prueba de aguas abiertas como para dos competiciones de piscina, en concreto los 800 metros, la que tiene más trabajada, y los 1.500 metros.
Los 800 metros suponen «la prueba principal» para ella en Shanghai, la que ha preparado más, y tras el buen resultado de ayer dijo estar «muy animada, tanto física como mentalmente. Este Campeonato del Mundo es un reto para mí, y la verdad es que de momento ha empezado con buen pie, que es lo importante», comentó la nadadora leonesa que llegó a ir la cuarta clasificada.