Una Vuelta para guardar en la retina
La ronda provincial descubre a varios de sus protagonistas como futuras estrellas en el campo profesional. Cinco días de lucha reflejan también las virtudes de una edición que quedará para el recuerdo
Los ciclistas de la Vuelta se despidieron el sábado hasta el próximo año dándose un último paseo por las calles de León en una bellísima etapa que terminó a los pies de la Catedral, espectadora de lujo del final de la ronda provincial. Una vez que el sonido de las bicicletas al paso de los pueblos y puertos se convierte en un rumor, quedan para el recuerdo las fotos de los ganadores y las experiencias vividas durante los cinco días en los que se disputaron seis intensas etapas.
La Vuelta podrá presumir de tener entre sus ganadores a uno de los corredores que seguro dará que hablar en los próximos años en el mundo del ciclismo. Marc Goos se coronó como nuevo rey de una Vuelta a León que se ha hecho mayor en cuanto al nivel de competición. Reflejo de ello es el continuo cambio de líder durante los días de competición. Cierto es que fueron los equipos profesionales los que monopolizaron tanto los maillots como las victorias de etapa, pero el resto de equipos no le perdieron la cara a la carrera nunca, jugando sus bazas siendo conscientes de sus limitaciones. Ninguna de las etapas de la ronda provincial estuvo exenta de intensidad y emoción. La primera, con inicio en La Robla contó además con la compañía de la lluvia, un factor adverso al que tuvieron que hacer frente los ciclistas. Y en ese escenario fue el holandés Barry Markus el que se adjudicaba la victoria después de un esprint accidentado.
La siguiente jornada contó con dos frentes. Uno primero en el que los ciclistas tuvieron que hacer 85 kilómetros desde Alija del Infantado hasta Veguellina durante la sesión matinal. Por la tarde, casi sin tiempo para reponer fuerzas, los ciclistas debían afrontar una cotrarreloj por equipos de 11 kilómetros que se llevó el equipo que más líderes tuvo durante la Vuelta, el Rabobank. Las etapas de montaña llegaron la jornada siguiente. Las metas de Torre del Bierzo y Valporquero decidirían las posiciones finales en la Vuelta. En la primera, entre Cacabelos y Torre del Bierzo fue el ciclista más feliz de la vuelta, Dan Craven, que siempre sonreía, el que consiguió llegar hasta la línea de meta después de una escapada que duró varios kilómetros. Ya desde Ponferrada el corredor del Condor Sharp se entregó al máximo de sus fuerzas para conseguir la victoria y convertirse en el tercer hombre que vestía el maillot magenta. Al día siguiente fueron las Cuevas de Valporquero las que decidieron el podio final.
La etapa partió de Villaquilambre. Muchos de los ciclistas, incluido el líder, pagaron los esfuerzos de la etapa anterior y la carrera se dividió en dos grupos. El de los mejores, que debían disputar la etapa y el de los ciclistas que tan solo pensaban en pasar la etapa. Al alto de la Atalaya llegó primero otro de los hombres de negro del Condor, Jonathan Tiernan, y en el mismo grupo llegó Marc Goos el más fuerte de toda la carrera. El hasta ese día líder llegó a la cima con la boca abierta del esfuerzo.
El gesto de sufrimiento de su cara no pudo ni tornarse en alegría cuando el compañero de equipo fue a abrazarlo. La última etapa fue de transición. Una escapada en la que se coló un hombre de la casa, Jonathan, que a pesar de no conseguir la victoria puso la nota de emoción a una carrera con un final tan bonito como espectacular en la plaza de la Catedral. Marco inmejorable para terminar una de las ediciones que más nivel de competición ha tenido y en la que varios de sus protagonistas, incluido el ganador final Marc Goos, pronto estarán en el pelotón profesional, repitiendo los éxitos de su periplo amateur en un escenario de mayor empaque. Pero siempre recordando que uno de esos bancos de pruebas fue la Vuelta a León, una ronda ciclista que no sólo ha alcanzado la mayoría de edad, también un caché inmejorable. Ahora toca esperar hasta el año que viene con nuevos protagonistas y retos deportivos por delante.