fútbol. primera división
El fútbol va a la huelga
La AFE se planta ante la patronal y convoca un paro para las dos primeras jornadas de Liga, condicionado a la firma de un nuevo convenio colectivo
Luis Rubiales, en el centro, acompañado por más de un centenar de futbolistas, entre ellos Casillas, Puyol y Xabi Alonso.
La amenaza de huelga planea de nuevo sobre el fútbol español. A nueve días del arranque de la Liga, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) convocó este jueves un paro para las dos primeras jornadas del campeonato que debe arrancar el 20 de agosto, condicionado a la firma de un nuevo convenio colectivo con la LFP.
Las deudas a los jugadores, que ascienden a casi 50 millones de euros, con más de 200 futbolistas afectados en el presente año, y el «insuficiente» fondo de garantía salarial aprobado por la Liga ha llevado a la AFE a plantarse ante la patronal y adoptar una medida de presión que deja en el aire el comienzo de la competición en Primera y Segunda.
A la espera de una solución satisfactoria, el presidente del sindicato de jugadores, Luis Rubiales, calificó la decisión de AFE de «responsable, firme y unánime». Respaldado durante su comparecencia por más de un centenar de futbolistas profesionales y media docena de campeones del mundo —Casillas, Puyol, Xabi Alonso, Llorente, Javi Martínez y Mata—, el máximo dirigente de la AFE aseguró que la huelga se ha convocado «para que los clubes paguen lo que deben a los jugadores». «Los futbolistas nos hemos unido y hemos dicho: ‘¡Basta ya!’», reconoció Rubiales. «No queremos más dinero, sino que se cumplan nuestros contratos y se vele por las deudas pasadas, presentes y futuras», aseguró quien lamenta que los futbolistas españoles estén «a la cola de Europa» respecto a sus derechos laborales.
Con el fondo de garantía concursal como gran caballo de batalla, la AFE, además de exigir un compromiso real sobre los impagos a los futbolistas, no está dispuesta a aceptar, como pretende la Liga, que se contabilicen como vacaciones los días que los internacionales están concentrados con la selección española, o bien que no los cobren. Tampoco que los futbolistas cedan la totalidad de sus derechos de imagen a los clubes. «A los futbolistas no se les puede pedir más», proclamó indignado.