ciclismo. campeonato del mundo 2011
Cavendish se viste el arcoiris
Freire calcula mal en el esprint y tiene que conformarse con el noveno puesto.

Cavendish celebra su triunfo al esprint en el que Freire (i) se quedó sin el podio esperado.
El británico Mark Cavendish se proclamó campeón del mundo en ruta en los Mundiales de Ciclismo de Copenhague-Rudersdal, rematando una exhibición de su selección para asegurar una llegada al esprint, en la que era el principal favorito.
Cavendish derrotó al australiano Matthew Goss y al alemán André Greipel, que arrebató el bronce por centésimas al suizo Fabian Cancellara, mientras que el español Óscar Freire acabó noveno sin opciones de poder sumar su cuarto entorchado mundial. Una mala decisión en los metros finales le privó de poder optar al podio que completaron el australiano Goos y el alemán Greipel, ex compañero en el HTC de Cavendish y hoy en día un acérrido enemigo.
Freire llegó junto a Cavendish al principio de la recta final, con una rampa de casi el 4 por ciento, pero o no tuvo fuerzas o dudó demasiado por verse tan arriba tan pronto y acabó siendo engullido por media docena de oponentes en los últimos metros. El Mundial, con un recorrido de 266 kilómetros prácticamente llanos, tuvo el guión esperado: férreo control del equipo británico, que cargó con el peso de la carrera por el favoritismo de Cavendish, con algún apoyo puntual de Alemania, EEUU y Australia; e Italia y Bélgica tratando de dinamitar la carrera.
España logró colocar a Pablo Lastras en la escapada de siete hombres que se mantuvo por delante durante casi 200 kilómetros, mientras que los otros siete ciclistas se dedicaron a cuidar de Freire, quien extrañó a Rojas, llamado a ser su último lanzador, en el esprint final. Hasta algo más de ocho minutos llegaron a tener los escapados, con el consentimiento del pelotón, mandado por británicos y alemanes, que prefirieron dejar hacer ante la falta de grandes nombres entre los fugados.
La carrera se empezó a acelerar definitivamente a ocho vueltas del final, cuando aún quedaban más de 100 kilómetros para meta. Ahí saltó otro grupo de cinco corredores del pelotón, con los belgas Van Summeren y Kaisen como grandes protagonistas, que más tarde se unificó con el de Lastras. Con Froome y Wiggins como gregarios de lujo, la locomotora británica comenzó a recortar distancias y a frenar los ataques que cada vuelta. A 80 kilómetros de la meta, se produjo una caída en medio de una curva, que dejó cortado a un tercio del pelotón, entre ellos al español Luis León Sánchez, Frank Schleck y al campeón del mundo en ruta del año pasado, el noruego Thor Hushovd, que se quedó cortado y perdió todas sus opciones de poder revalidar el triunfo de nuevo este año. Con la carrera lanzada Cavendish lograba de la mano de sus gregarios coronarse como nuevo campeón del mundo.