LIGA DE CAMPEONES
El Madrid arrolla al Lyon (4-0)
Los de Mourinho avasallan en juego, posesión y goles a un rival menor. Benzema abre el camino y el debate del ‘9’.

Sami Khedira, de espaldas, celebra con sus compañeros su primer gol oficial como madridista
El Real Madrid mantiene su firmeza en Europa para acariciar los octavos de final de la Liga de Campeones, con un pleno de triunfos engrandecido ante una antigua bestia negra, el Olympique de Lyon, al que goleó como un rodillo (4-0) en el regreso de José Mourinho al banquillo cumplida su sanción.
Con más paciencia que otros encuentros, el conjunto blanco llegó con continuidad hasta la portería de Lloris. Encontró en la banda izquierda una asociación, Marcelo-Cristiano Ronaldo, que siempre desequilibró. El vacío marcó la banda derecha. Di María, novedad en el once por Kaká, se descolgó hacia el centro. Necesita entrar en contacto con el balón y está ansioso por brillar.
Cristiano, extramotivado en Liga de Campeones, lo intentó con tiros lejanos, con disparos en carrera, de falta y remates de cabeza. No encontró el gol en el primer acto pero su empuje fue un ejemplo para sus compañeros. Hasta Khedira se descolgó en ataque mostrando una virtud desconocida en sus pases en el Bernabéu.
El gol era cuestión de minutos si era para el Real Madrid y de un milagro para el Lyon. Con el contraataque como única posibilidad, el conjunto francés dejó un cabezazo en plancha de Briand que rozó el palo y un remate del extremo en un fallo de concentración de Pepe.
La lógica se impuso y un saque de esquina peinado por Cristiano lo aprovechó Benzema para hacer el primero a los 19 minutos. Regreso a lo grande, con Higuaín en el banco tras encadenar ‘hat-tricks’. De nuevo para castigar a su ex equipo al que tiene cogida la medida.
En plena diversión blanca Marcelo y Benzema pudieron sentenciar. El ritmo de juego era alto cuando el árbitro, el turco Cuneyt Cakir anuló dos goles. Uno claro, por fuera de juego de Gomis. Y otro con polémica. Xabi Alonso sacó una falta a Benzema que marcó mientras el colegiado contaba pasos. Quedó en anécdota por la actitud madridista. En la reanudación no especuló, fuerte físicamente fue por más y encontró el premio con rapidez. En el 48 Khedira marcaba su primer gol oficial como madridista, gracias a un regalo de Benzema, y siete minutos después Lloris metía en su portería un centro de Özil en pleno desconcierto de su defensa. El Real Madrid tenía el pleno de triunfos europeos en su bolsillo y cinco puntos de diferencia con sus perseguidores. Sergio Ramos puso el broche a su noche perfecta de central haciendo lo que más le gusta, marcar. Ajax y Lyon lucharán por el segundo puesto.