EL PARTIDO DEL SIGLO | LA PREVIA
Premio para 90 años de historia
L a última vez que estuve en Ponferrada fue durante la gala de los Micrófonos de Oro de 2010, cuando la Ponferradina aún estaba en Segunda División y Paco Jiménez, que fue mi compañero allí, entraba en los transistores o en las radios de los coches poniéndole voz a los goles de Saizar y De Paula, o las paradas de Mackay, en el Carrusel Deportivo de la SER.
Cuando pienso en la Deportiva me vienen a la cabeza momentos históricos, como aquellas eliminatorias de la Copa del Rey, a principios de los 90, con el Real Zaragoza o el Sevilla de Maradona, todavía en el viejo campo de Fuentesnuevas. Y, sobre todo, aquellas eliminatorias de la temporada 2005/2006 que acabaron con el merecidísimo ascenso a Segunda División, aquel gol de Fran en Alicante que congregó a casi 20.000 personas en la plaza del Ayuntamiento para celebrar la fiesta blanquiazul del Bierzo, cuando el equipo le puso nombre y apellidos al fútbol de vuestra provincia .
Hace unos días le conté a Míchel que me habían pedido que escribiera algo sobre la Ponferradina antes de su partido con el Barça. Y él me habló sobre el espectacular ambiente que hay en El Toralín cada fin de semana, el mismo que vivió en directo cuando visitó la ciudad con el Real Madrid Castilla hace ya varias temporadas.
Ahora, con casi 90 años de historia, vuestro equipo pelea cada año por meterse en esa liguilla en la que ya ha triunfado dos veces. Junto al Alavés, el Eibar o el Mirandés, roza los puestos de honor en busca de un nuevo premio. Y, mientras tanto, está el Real Madrid. Un premio merecido, un punto de inflexión en la historia del club que situará a Ponferrada en el centro de atención de todo el mundo, cuando Mourinho y algunos de los mejores jugadores del planeta se midan a una Deportiva cargada de ilusión y de sueños.
A Ponferrada le ha llegado antes el 22 de diciembre y le ha tocado el premio Gordo. Ver en directo a Casillas, a Cristiano, a Xabi Alonso, a Sergio Ramos o a quién decida sacar Mourinho es motivo suficiente para olvidar durante unos días la Segunda División B y sentirse galáctico por 90 minutos. Y como dice vuestro himno: ¡Luchad blanquiazules por honrar vuestra región!