caza
La caza entra en su recta final
Las favorables condiciones meteorológicas benefician la práctica de esta actividad en las últimas jornadas de la temporada cinegética.

Jabalíes abatidos durante la montería de la Santa Espina.
Las últimas jornadas de la temporada de caza 2011-2012 se están caracterizando por las favorables condiciones climatológicas. Tan solo las nieblas, especialmente en la Tierra de Campos y el Páramo, han impedido la actividad cinegética, bien durante toda la jornada o parte de ella, ya que suele levantarse a media mañana.
El pasado año en la recta final, (la temporada finaliza el 31 de enero) y a causa de la cantidad de agua caída en forma de lluvia, los aficionados apenas pudieron pisar el campo sin atollarse del todo en el barro y de ello se beneficiaron las perdices.
Esta temporada, sin embargo, los campos están resecos y puede caminarse incluso por los sembrados. Todavía, a estas alturas, es frecuente toparse con bandos de perdiz si bien bastante menguados. A partir de ahora la actividad cinegética se centrará en la caza del jabalí, especialmente en las zonas de montaña ya que el maíz está cosechado casi en su totalidad.
Algunos acotados han optado ya por el cierre anticipado tras las fiestas navideñas, sin embargo en la gran mayoría no se procede todavía a la clausura para poder al menos sacar los perros al campo. La pieza cinegética que sigue dando grandes satisfacciones a los cazadores es el conejo de monte allí donde los hay. También se están cazando zorros y córvidos que, pese a los descastes, siguen siendo muy abundantes
Este año no se ha esperado al final de la temporada de caza menor para solicitar los permisos destinados al descaste de zorros y otros depredadores como córvidos y urracas. El problema con que pueden encontrarse los cazadores en las batidas de zorros es que ya se ha recogido el maíz y están muy diseminados. También resulta imprescindible el control de córvidos y urracas que causan importantes daños en la nidificación de otras especies cinegéticas. La época más adecuada para efectuar estos controles será a finales del invierno y comienzo de la primavera, cuando estos depredadores alados han comenzado su ciclo reproductivo. La sequía y la ausencia de nevadas está propiciando la proliferación de topillos, si bien en menor cantidad que hace tres años cuando se envenenaron los campos con el consiguiente desastre para las perdices y, especialmente, para la liebre que hasta este año, y no en todas las zonas, no se había recuperado. Por otro lado, la prematura cosecha del maíz, unida a la abundancia de frutos (bellota y hayucos) en el monte han propiciado que los cochinos hayan permanecido en su hábitat natural y que las monterías estén logrando resultados en ocasiones espectaculares.
La ausencia de nieve en las montañas está permitiendo batir al animal en zonas altas, con buenos rendimientos para los perros. Estos espectaculares resultados también se están produciendo en Zamora e incluso Valladolid, y buena muestra es la foto realizada en La Santa Espina, donde la cuadrilla de Riaño-La Uña, capitaneada por Lourdes, consiguió 19 ejemplares.
En su conjunto puede decirse que la temporada de caza menor que finalizará a finales de enero, y la del jabalí que se prolongara hasta mediados de febrero, van a ser, en líneas generales, parecidas a las del pasado año.
En todo caso y a partir de ahora, convendría respetar la perdiz para garantizar una buena reproducción. Precisamente y en estos últimos días todavía se ven algunos bandos, tanto en el monte como en las tierras, pero si persisten el tiempo seco y las temperaturas altas al medio día, pronto comenzarán a mudar a pluma, lo que las hace mucho mas vulnerables y podrían sufrir bajas importantes.