Diario de León

BALONCESTO. EL TALENTO Y LA SUPERACIÓN NO TIENEN FRONTERAS

Canastas leonesas en el Big Ben

Carlos Fernández Riol disfruta en los Worcester Wolves del éxito que no pudo alcanzar en Baloncesto León. En cinco meses el alero se ha convertido en el referente del equipo revelación de la Liga inglesa.

Carlos Fernández Riol se eleva por encima de un rival para anotar una canasta.

Carlos Fernández Riol se eleva por encima de un rival para anotar una canasta.

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Llegó a la Liga inglesa para disfrutar de más minutos y un mayor protagonismo que en el equipo de su tierra, Baloncesto León. Y desde el primer partido se ha ganado no sólo el aprecio de una afición que esta campaña está viviendo un sueño codeándose con la élite de la BBL, también con el de su entrenador Paul Jones y el de una plantilla joven que ha entregado los galones de jugador referente a Carlos Fernández Riol.

Formado en la cantera de Baloncesto León donde militó en los equipos cadete, juvenil y EBA antes de hacer las maletas para completar sus estudios en la Universidad de Illinois y luego regresar ya al primer equipo de su ciudad en el que jugó hasta la pasada campaña, Riol decidía arriesgar y dar el salto a una liga en crecimiento. Y para más inri en los Worcester Wolves, el único plantel vinculado a una universidad cuya mejor actuación en la competición era el noveno puesto de la liga 2010-2011. «Durante toda mi vida he tratado de compatibilizar mi pasión por el baloncesto y mi formación académica. La oportunidad de jugar en la BBL y en este equipo en concreto reunía todo lo que podía pedir», asevera.

Y dicho y hecho. Con la nostalgia de dejar al club de su corazón, el alero nacido en Barcelona, «pero leonés de familia, sentimiento y residencia» aceptaba la oferta de un club joven tanto en historia como en plantilla. «Uno de los hechos más relevantes que decantaba la balanza fue la confianza que me transmitió el entrenador. Quería volver a sentirme importante en un equipo, volver a tener minutos y responsabilidad en la pista. El factor académico fue también vital porque me facilitaba la opción de estudiar el máster que buscaba. Además, el inglés no iba a ser problema para mí».

El único español. El hecho de ser el primer español en jugar en esta liga no fue inconveniente. «Cuando llegué es cierto que me habían comentado que algún hispano ya había jugado en la BBL pero no un español. No me importó. Y mira, ahora desde hace unas pocas semanas ya somos dos con la llegada de Bustamante a los Mersey Tigers».

La puesta en escena de Riol no podía ser más eficaz. Bien es cierto que en los primeros encuentros no contó con la vitola de titular. Tenía que ganársela pero su actuación en el debut liguero frente a los Guildford Heat con triunfo de los Wolves por 93-87 le abría de par en par las puertas a una consideración que a pesar de su calidad no había disfrutado hasta el momento, la de jugador franquicia.

Transcurría el 1 de octubre y a partir de ahí el alero empezaba a disfrutar de una experiencia única. Él que en León había acumulado minutos secundarios se erigía en un jugador determinante. Segundo en número de rebotes y asistencias, quinto en minutos y sexto en puntos hasta se permitía el ‘lujo’ de aparecer en el quinteto ideal de la Liga de la 19ª jornada. Sus 18 puntos, 12 rebotes y siete asistencias lo dicen todo. «He tenido que adaptarme al juego que se practica en la liga inglesa y creo que me han ido bien las cosas», asegura. «Aquí la mayoría de los equipos practican un juego bastante individualista. Se admira al jugador americano y creo que se ha importado un poco ese modelo yankee. Por eso muchos equipos juegan al clásico ‘balón al americano y que resuelva’. En Worcester pasa lo contrario. Practicamos un juego colectivo y esa fórmula nos está dando excelentes resultados hasta el punto de ser segundos en la Liga».

Con la temporada en su fase decisiva y el segundo puesto casi asegurado detrás de los Newcastle Eagles y por delante de Leicester y Playmouth Raiders, Riol lo tiene claro. «Estamos haciendo historia y estoy orgulloso de poder ser parte de ella». Le queda lo que resta de esta temporada y la siguiente y ya saborea la posibilidad de ser campeón de la BBL. Europa también llama a sus puertas. Todo dependerá de la clasificación final en la liga. Son palabras mayores pero para este leonés nada es imposible. El éxito no le llamó en su tierra pero ahora, a miles de kilómetros, lo tiene al alcance de la mano.

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