BALONCESTO. LIGA LEB-ORO
Calvo marcará el ritmo en La Palma
El base del León jugará el viernes con una férula y descargará de minutos a Mario.
Calvo (i) y Quezada que le ha suplido como base junto a Mario.
Jorge Calvo está de vuelta. El base de Baloncesto León que a mediados de enero caía lesionado en su mano derecha, volverá a sentir las sensaciones que producen los partidos y lo hará precisamente frente a un enemigo complicado, el UB La Palma que entrena el leonés Carlos Frade.
El director de juego que junto a Bernabé eran los inquilinos de la enfermería en el club leonés, retornaba precisamente el lunes a las sesiones preparatorias con normalidad a pesar de que para los próximos compromisos aún deberá llevar una férula con el fin de evitar golpes en el dedo afectado y que le ha mantenido seis semanas en el dique seco.
La vuelta de Calvo, y a expensas de que Juanjo Bernabé lo haga en una semana, servirá además para descargar de trabajo en la dirección de juego de Mario Díez y en menor medida de Manny Quezada y Julio González. Todos, a pesar de su condición de escoltas en los dos primeros casos y de alero en el tercero, habían desempeñado desde hace más de un mes el rol de base con un resultado satisfactorio aunque, eso sí, sabedores de que dicho estatus era sólo temporal.
Con la vitola de segundo base Calvo ejercerá al menos en el próximo encuentro la labor de primero con la salvedad de que su presencia sobre la pista estará determinada por la frescura en su juego. No hay que olvidar que el berciano necesitará coger ritmo de competición tras su periodo de convalecencia.
Trabajo en equipo. El base apuntaba precisamente tras recuperar la normalidad en cuanto a entrenos que sus compañeros han suplido «a lo grande» tanto su ausencia, como la de Bernabé, por lo que tan solo tratará de «sumar a un bloque que ha sabido dar un paso adelante con las bajas». Para Calvo no ha supuesto ninguna sorpresa el gran rendimiento de sus compañeros, saldado durante su ausencia con cuatro triunfos consecutivos y las dos últimas derrotas ante Iberostar y Menorca. «Sabía de lo que eran capaces y que es un vestuario que sabe sufrir y unirse aún más ante las adversidades como ha demostrado sobradamente, por eso estaba tranquilo aunque con unas ganas enormes de poder ayudar».
De todas formas es consciente de las dificultades que entrañará sorprender al equipo revelación de la Liga, a pesar de sus dos últimos traspiés consecutivos.