fútbol. liga de campEones
El Madrid habla con goles (0-3)
Benzema en dos ocasiones y Marcelo acaban con la resistencia de un Apoel que aguanta 76 minutos. La entr. ada de Kaká y Marcelo hace más letales a los . blancos .

Benzema celebra su segundo tanto frente al Apoel que cerraba la goleada del Madrid.
Con paciencia, oficio, profesionalidad, sin errores y una superioridad enorme, el Madrid esperó su momento y derribó el muro del chipriota (0-3) en el último cuarto de hora, cuando Marcelo y Kaká aportaron más ritmo, facilitaron el lucimiento de Benzema y sacaron a relucir las enormes carencias del equipo revelación de la ‘Champions’. El equipo de Mourinho dejó sentenciado su pase a semifinales y acabó con la bella aventura de un Apoel al que aún le queda disfrutar de la visita turística al Bernabéu.
Del mismo modo que es imposible discutir si uno no quiere, resulta complicado ver un buen partido de fútbol si a uno de los equipos no le interesa el ataque, juega en casa y se trata del choque de ida. Es milagroso que el Apoel, acrónimo de Athletic Fútbol Club de los Griegos de Nicosia, haya alcanzado los cuartos de final. El bloque que dirige el serbio Ivanovic se encerró con dos líneas de cuatro cerca de su área y hasta los once jugadores en su campo. El brasileño Ailton debe de ser el delantero centro más aburrido de la ‘Champions’. Además de pertrecharse con cierto orden, tuvo el mérito el Apoel de hipnotizar al Madrid con su ritmo cansino durante más de una hora, hasta que los cambios de Mourinho le dieron una marcha más al juego. Un fútbol a pase de tortuga que forzó a los merengues a jugar como menos les gusta, con nulas opciones de contragolpe. El Madrid tenía una misión parecida a las que afronta el Barça casi a diario. Se trataba de tener calma, de evitar fallos en las entregas para no sufrir sustos y de mover rápido el balón.
Sin noticias de Casillas y de la defensa blanca, formada por tres habituales y Coentrao, a quien Mourinho concede prioridad sobre Marcelo en los partidos top, el juego se desarrollaba solo en terreno chipriota a un ritmo de la época de los resúmenes en blanco y negro. Las ocasiones iban cayendo del lado visitante más por inercia y cálculo de probabilidades que por intención. La opción más clara la tuvo Benzema, quien falló a puerta vacía tras gran combinación entre Cristiano y Sahin. Quiso asegurar pero el esférico botó mucho y se marchó alto. El Madrid estaba obligado a ganar en Chipre por presupuesto, prestigio e historial.
Dio entrada a Kaká en lugar de un Higuaín muy perdido anoche y buscó más profundidad con Marcelo. Entre los fabricaron la jugada que culminó Benzema. Con la victoria en el bolsillo y el Apoel rendido, ya era coser y cantar. Entre Marcelo y Kaká firmaron un gran gol y Karim puso la guinda.