Medina quiere la victoria
La expedición del Tenerife llegó ayer a Ponferrada y entrenó por la tarde en Compostilla. Kitoko, única duda en el equipo canario para el partido de hoy.

Quique Medina dirigió el entrenamiento del Tenerife ayer en Compostilla.
Quique Medina lo advirtió antes de coger el vuelo que dejó a su equipo en Madrid el viernes: el Tenerife no saltará al Toralín a especular con el resultado y buscará un marcador que le permita afrontar el partido de vuelta en el Heliodoro con garantías para lograr el objetivo del ascenso a Segunda.
La expedición chicharrera llegó a mediodía de ayer a Ponferrada por carretera desde la capital de España, donde había pernoctado, y por la tarde se entrenó en las instalaciones de Compostilla durante algo más de una hora.
En la sesión de trabajo dispuesta por Quique Medina el centrocampista Kitoko se ejercitó al margen de sus compañeros y se dedicó a hacer carrera continua sin calzarse las botas durante la mayor parte del tiempo. El resto de integrantes de la primera plantilla (Medina se ha traído a diecisiete convocados) practicaron los centros desde las bandas con tiros a puerta antes de jugar un partidillo que enfrentó a teóricos titulares y suplentes.
En principio, a la espera de lo que suceda con Kitoko, el técnico tinerfeño solo hará una variación en el once titular respecto al equipo que derrotó la semana pasada a la Balompédica Linense para clasificarse para esta eliminatoria. Víctor Bravo, autor de un gol ante el equipo andaluz, se perderá este partido por sanción y presumiblemente su lugar en el centro del campo lo ocupará Zazo.
En cuanto al resto, Sergio Aragoneses ocupará la portería, con Sergio Rodríguez, Tarantino, Pablo Sicilia y Raúl Llorente formando la línea de cuatro en defensa. Por delante, Kitoko acompañaría a Zazo en la zona de creación, con Chechu López y Kike por las bandas, quedando Aridane y Perona como referencias ofensivas.
Quinientos chicharreros
El Club Deportivo Tenerife contará con un buen número de seguidores en las gradas del Toralín, ya que las previsiones hablan de medio millar de aficionados chicharreros en el estadio blanquiazul.
A mediados de semana ya se llenó un vuelo para trasladar a buena parte de estos aficionados, que llegaban ayer al aeropuerto de Madrid-Barajas para continuar viaje por carretera hasta León, donde pasaron la noche y desde donde regresarán mañana a Tenerife.
A ellos se unirá un amplio contingente de tinerfeños residentes en la Península, que se desplazarán a Ponferrada por sus propios medios para disfrutar del partido de esta noche.