al sereno POR TOMÁS GIL
Notable estiaje en los ríos
La mayor parte de los cauces seguirán abiertos a la pesca hasta el 31 de julio. Complicados tiempos para nuestros ríos. Los regulados desbordados y los naturales secos o casi secos. Esta semana voy apostar por el Esla en una zona regulada que no mucha gente conoce. El puente de Modino está por encima del coto de Pesquera. Es un tramo que casi siempre trae el mismo agua, poca por lo general y que tiene buenas truchas. Si lo queréis pescar bien al sereno es un buen tramo. Y recordar que el respeto empieza por respetar a uno mismo. Deja el río mas limpio de lo que lo encuentras.
Un hermoso ejemplar conseguido por Barrientos en el Porma y devuelto a las aguas.
Todavía y también durante las próximas semanas los aficionados podrán practicar la pesca en la totalidad de los ríos leoneses. A partir del 31 de julio se cerrarán la mayoría de las aguas. No obstante los aficionados podrán seguir pescando en los ríos regulados y otras masas de agua, bien con muerte o bien sin muerte según la normativa que se plantea en los anexos de la Orden que regula la pesca en Castilla y León.
El estiaje de los ríos está siendo bastante notable, de forma que algunos discurren sin apenas caudal. Otros, sin embargo, bajan en magníficas condiciones como el Valcarce y el Cúa en El Bierzo. Luego vendrá el mes de agosto, un auténtico calvario para estas «pintonas» de montaña a causa del furtivismo y con la vigilancia dedicada preferentemente a los incendios. Tampoco el tratamiento que se ha dado en los últimos años a los cauces de los ríos ayuda mucho a las truchas que sobrevivan a la temporada. La extracción de áridos ha movido los fondos y colmatado muchos pozos que eran el mejor refugio. Las sacas de agua para el riego, que antes se hacían a base de construir puertos con ramas y leña, o bien se hacen con una presa de cemento o con plásticos, lo que reduce también el refugio que antaño tenían tanto en la parte superior del puerto, como en la inferior.
Los ríos regulados están discurriendo con unos caudales diferentes al régimen habitual en otras temporadas. El Esla baja muy alto, pero por debajo de Cistierna y hasta Sahechores reduce mucho su caudal. Esto hace que se pesque mal y que las truchas estén empozadas y muy desconfiadas. El Porma, que estaba discurriendo muy alto, ha reducido algo el caudal pues el embalse de Vegamián está ya por debajo del cincuenta por ciento.
El Órbigo sufre fuertes variaciones a lo largo de su curso, alto en Sardonedo, normal el Santa Marina, siempre dependiendo de las sacas para los canales. Los embalses conservan bastante menos agua que el pasado año en el que superaban el setenta por ciento.