londres 2012. NATACIÓN
Diploma para Érika
La leonesa firma un meritorio octavo puesto en los 10 kilómetros de aguas abiertas. La húngara Eva Risztov se lleva el oro. La plata se la cuelga la estadounidense Anderson y el bronce la italiana Grimaldi.
Erika Villaecija durante la prueba de los 10 kilómetros de natación en aguas abiertas.
Érika Villaécija dio lustre a su tercera presencia en unos Juegos y lo hizo con un diploma en las aguas del lago Serpentine en Hyde Park demostrando que en su nueva faceta sobre las aguas abiertas la leonesa se desenvuelve a las mil maravillas. Y eso que apenas lleva dos años probándose sobre esta disciplina que ya no tiene como escenario la piscina. La húngara Eva Risztov se llevó el oro. La plata fue para Anderson y el bronce para Grimaldi.
Érika sabía que una buena salida iba a resultar determinante. También la resistencia. La leonesa pronto plasmaba sobre el agua del lago Serpentine su ambición. Al paso por la primera vuelta Érika disfrutaba de una privilegiada quinta posición a un par de segundos de la líder y a la postre medalla de oro, la húngara Eva Risztov. Su tiempo de 19.24 le hacía redoblar sus esperanzas de optar a un premio suculento. El segundo giro también iba a ser propicio para los intereses de la cepedana. Con 39.12 transitaba en la séptima posición. Lo peor para Érika iba a plasmarse en las dos siguientes vueltas. La de Cogorderos parecía perder frescura cayendo hasta la 14ª plaza en apenas tres kilómetros y medio.
Pero Villaécija no estaba dispuesta a quedarse en tierra de nadie. Se había preparado a fondo y esa posición no le agradaba en absoluto. Su reacción fue incontestable logrando en apenas un kilómetro integrarse al pelotón perseguidor. El diploma, una vez que las medallas se cotizaban a casi 20 segundos, estaba en sus manos. Incluso la sexta plaza de la que al final sólo un puñado de segundos la separaron. Con un crono de 19.39 en el penúltimo giro y otro similar Érika alcanzaba su sueño de llevarse una mención de honor en sus terceros Juegos. El diploma era un premio más que apetecible. Al final, octava.