David Ferrer está ante su gran oportunidad
Es la hora de David Ferrer. A raíz de la desafortunada baja de Rafa Nadal, el tenista de Jávea parte en esta edición del Abierto de Estados Unidos, que comienza el lunes 27 de agosto, como cuarto cabeza de serie. Una posición privilegiada. Gracias a ello no se puede encontrar con Djokovic, Federer o Murray hasta las semifinales -en ese caso se mediría teóricamente al serbio-. Además, en ese hipotético camino hacia la penúltima ronda del torneo ha tenido suerte. Gracias al sorteo, sus principales rivales pueden ser Gasquet o Tipsarevic.
Desde luego, es su oportunidad. Después de suspender en su examen de julio, en esos Juegos Olímpicos donde falló ante el japonés Nishikori en el cuadro individual, el alicantino tiene su septiembre particular.
Un ‘US Open’ donde ya sabe lo que es plantarse en el tramo final de la segunda semana -no en vano alcanzó las semis en el 2.007- y donde puede redondear una gran temporada. Una vez alcanzados los cuartos de final en el Abierto de Australia y en Wimbledon, y tras llegar a semifinales en Roland Garros, esa posición privilegiada en el cuadro le permite soñar con una gran actuación.
Eso sí, no se examina solo. En esa clase destacan dos alumnos por encima del resto. Por un lado Roger Federer. El suizo viene de conseguir el Masters 1.000 de Cincinnati y de desplegar su mejor tenis de la temporada. Lleva desde el 2008 sin levantar el Abierto de Estados Unidos y llega probablemente en uno de sus mejores momentos, con la mejor nota de todos los participantes en el último ‘grand slam’.