El Ademar se da un homenaje
Malumbres y Nantes guían el arrollador triunfo de un equipo leonés que sigue invicto ante el Palma del Río.

El lateral brasileño Raúl Nantes arma el brazo para superar a la defensa palmeña y firmar uno de los nueve goles que hizo ayer.
El Ademar fue ayer una fuerza huracanada que acabó llevándose por delante a un Palma del Río que llegaba a León con el caché de haber estado a punto de sorprender al BM Aragón en su feudo en el inicio de la competición liguera. Ese precedente invitaba a mirar con cautela al conjunto andaluz pero lo cierto es que sólo fue capaz de aguantar el empuje ademarista en la primera parte. En la segunda fue zarandeado sin piedad como bien refleja el 32-18 que señalaba el marcador del Palacio a la conclusión del choque.
Dos pilares bien sólidos cimentaron la victoria; la tercera que consiguen los hombres de Manolo Cadenas en otros tantos partidos. Por una parte la gran actuación de Iñaki Malumbres bajo los palos. Con trece paradas a 28 lanzamientos —un 46% de eficacia— el navarro amargó la tarde a los lanzadores del Palma del Río, especialmente a Luisfe que bajó enteros respecto a su eficacia habitual. Y si Malumbres fue un cerrojo atrás, delante el lateral brasileño Raúl Nantes fue la punta de lanza. Con nueve tantos de diez lanzamientos se está destapando como el gran cañonero del equipo con el permiso de Carlos Ruesga.
Eso, junto con la ambición y la garra de que hace gala este equipo, acabaron cocinando un triunfo rotundo que hizo vibrar al Palacio que comienza a ver claramente —y a disfrutar— del sello inequívoco del técnico Manolo Cadenas.
Curiosamente el arranque no invitaba a visualizar la paliza que terminó llevándose el Palma del Río. Con un inicio titubeante en ataque el Ademar no terminaba de encontrar su sitio en un partido donde parecía pesarle en exceso su papel de favorito ante un recién ascendido. Por fortuna Malumbres estaba enchufadísimo bajo los palos y Ruesga volvía a tirar del carro para que el guión no se alejase en exceso de los cauces esperados.
Con todo y a pesar de estar funcionando a medio gas en el minuto diez del envite el equipo leonés mandaba ya por 5-3 con tres goles del central asturiano.
Se echaba en falta en esos momentos, no obstante, más aportación de los laterales Goñi y Nantes y un grado más de agresividad en la defensa para que el contraataque empezase a funcionar y a ser otra vez la seña de identidad de este equipo.
El Palma del Río llegaba con la lección bien aprendida, sabiendo del peligro del equipo leonés con sus extremos. Cada ataque era pausado, huyendo de precipitaciones y siguiendo siempre un guión bien aprendido. Circulación y terminación para lanzamiento del lateral Luisfe o de su habilidoso extremo Dublino.
Pero el ataque ademarista no terminaba de carburaba. La mejor noticia es que Nantes salió de su letargo con dos latigazos marca de la casa para iniciar su recital particular. Corría el ecuador de la primera parte y Cadenas quería ver otro Ademar sobre la pista. Pidió un tiempo muerto e hizo cambios. Dio descanso a Ruesga por Castro en el central y puso en pista al joven pivote Piñeiro.
La renta ademarista oscila entre tres y cuatro tantos. No rompe el partido pero los cordobeses tampoco le inquietan en exceso. El ataque sigue espeso. Demasiados errores y precipitaciones impiden que el choque quede totalmente sentenciado porque el Palma del Río perfora con cuentagotas la meta de Malumbres. Tanto que a falta de un segundo detiene un nuevo lanzamiento y envía un pase de costa a costa que Vrazalic transforma sobre el pitido final para sellar el 15-9 con que se llegó al descanso.
El partido se reanudó con un eléctrico intercambio de goles donde el Ademar, cogido del brazo poderoso de Nantes, impuso su ley para elevar su renta a un 20-11 en el minuto cinco. Y en el siete ya le había doblado con un juego vibrante: 22-11. El Ademar era un vendaval que había desarbolado por completo a un Palma del Río con un parcial de 9-2. La renta llegó a crecer a 30-15 a siete minutos para el final. Y el Ademar jugaba casi con juveniles porque Cadenas dio minutos a los menos habituales. Tres de tres. Que siga la racha.