Una Vuelta de altura
La ronda del 2013 destaca por sus 11 llegadas en alto, una más que en la edición anterior. Regresa el Angliru, que se subirá en la penúltima jornada y será el punto más cercano para seguirlo desde León.

Contador, Indurain y Pereiro durante el acto de presentación.
Si algo funciona, no lo toques. Es un dicho que no todo el mundo es capaz de aplicar tanto en las distintas faceta de la vida, incluido el mundo del deporte, como en situaciones personales. En el caso de la Vuelta a España que fue presentada oficialmente en Vigo los organizadores han decidido calcar el recorrido de hace un año, endureciéndolo sobre el papel algo más y apretando por lo tanto a los escaladores, que van a encontrarse un terreno idóneo.
Lo que funcionó en 2012 debe de hacerlo en 2013. También es cierto es que con ese trazado quien quiera ganarla deberá de centrarse solo en esa carrera, como hizo el año pasado, por obligación, -estaba sancionado-, Alberto Contador.
La conclusión a la que se llega después de ver el recorrido es que los organizadores han puesto todo lo que han podido de su parte para que la Vuelta vuelva a constituir un éxito en la carretera y fuera de ella. Hay un ‘pero’, una variable que Unipublic no puede controlar: la participación. Y es en ese apartado donde la carrera podría resentirse.
Pensar en el mes de enero de 2013 lo que puede pasar entre finales de agosto y primeros de septiembre de este mismo año es jugar a futurólogos.
Las circunstancias que se dieron el año pasado es casi imposible que vuelvan a repetirse. Contar con Alberto Contador, ‘Purito’ Rodríguez y Alejandro Valverde en un estado de forma idóneo, con ganas y ambición para enfrentarse a tres semanas de carrera, no será fácil.
Tener un aspirante llamado Chris Froome, que se fue diluyendo como un azucarillo con el paso de los días, tampoco será fácil, y menos que llegue a la salida como el hombre más fuerte del Tour, aunque no lo ganó.
En cualquier caso, lo importante es que los organizadores han realizado con brillantez la parte del trabajo que les tocaba hacer.
La Vuelta contará con once finales en alto, en una carrera que tendrá una tensión en la carretera que no todo el mundo será capaz de soportar y que llevará a un desgaste llamativo desde la salida. Todo ello sin olvidar que tener un gran equipo detrás resultará fundamental. Si alguien tiene dudas que se lo pregunte a ‘Purito’ Rodríguez. Habrá solo dos contrarrelojs.
Desde la segunda etapa hasta la penúltima habrá pocos momentos de tranquilidad, con finales explosivos y cortos.