segunda división. la deportiva, en el mercado de invierno
Saúl tiene la puerta abierta
El Deportivo trata de llegar a un acuerdo con el centrocampista para que rescinda su contrato. Así quedaría libre y la Ponferradina tendría opciones de hacerse con sus servicios.

La predisposición del Deportivo a dejar marchar a Saúl abre las puertas a su llegada a Ponferrada.
La salida de Saúl Fernández del RC Deportivo podría estar acelerándose. Se acerca el día límite para cambiar de equipo y el club herculino trata de hacer hueco para poder realizar incorporaciones, sobre todo ahora que al entrar en proceso concursal ya se le ha levantado el embargo y puede fichar. También es de esperar que las deudas con la plantilla, que vienen desde el mes de octubre, se liquiden. Si Saúl cobra lo que se le debía, podría acordar en las próximas horas su salida de la entidad para tener minutos en otro equipo, pues en el gallego no ha contado ni para Oltra ni lo hace para Paciencia. Ahí tendría sus opciones la Deportiva, que quiere al jugador.
En La Coruña sigue sonando la Deportiva y ahora también el Hércules como posibles destinos del centrocampista, si al final se desliga de su club actual.
Situación complicada
La llegada no sólo de Saúl, sino la de cualquier otro futbolista a la Ponferradina en la semana escasa que resta de mercado invernal, es muy difícil. El club ha estado trabajando y tiene diversos nombres sobre la mesa. Desde la secretaría técnica también se conocen las preferencias del entrenador. Pero concretar operaciones ya va a ser otro cantar. Desde el club se apunta que para entrar hay que dejar primero salir y no precisamente porque no haya fichas libres. El club no puede permitirse alegrías económicas y quiere ser muy escrupuloso con el pago de las cantidades firmadas a los futbolistas que tiene en su plantel. Además, de aquí al final de la temporada también hay que hacer frente a otros pagos para los que se necesita líquido.
La entidad presidida por José Fernández Nieto sólo contempla la posibilidad de fichar a alguien en el caso de que se produzca una baja, o sea, lo que sucedió con Orlando Quintana la pasada semana. Eso hizo que con lo que se iba a pagar al canario hasta acabar el curso, se pueda afrontar la ficha de otro portero y posiblemente aún sobre algo de dinero. Hoy por hoy la Deportiva no tiene pensado conceder ninguna baja, por lo que para ahorrarse el dinero a pagar a un jugador y emplearlo en un refuerzo, alguien se debería marchar por voluntad propia. Eso o que se produjese alguna oferta muy ventajosa de cesión como la ocurrida a principios de temporada con Wellington.
Algo similar a lo de Saúl ocurre en el caso del jugador del Getafe Hugo Fraile. A pesar de que en las últimas horas un periódico deportivo nacional daba por hecho la inminente llegada a Ponferrada del jugador, lo cierto es que no ha habido ningún avance y la Deportiva sigue supeditada a lo que tiene para poder fichar.