tercera división
Los grandes tienen ventaja (0-2)
El líder supo adaptarse al estado del terreno de juego.
El Atlético Bembibre nada pudo hacer ante el rival, que además era líder del Grupo 8.º cayendo derrotado por dos decisiones que perjudicaron notablemente el devenir del encuentro. La primera, para concederle el primer gol al cuadro visitante en dudosa posición y la segunda con un penalti muy riguroso «cometido» por Deivis. De todas formas el encuentro se desarrolló en un terreno de juego poco apto para la práctica del fútbol siendo el Bembibre el que mejor lo estaba haciendo hasta esos minutos fatídicos. Había sido quien había dominado los primeros 45 minutos, controlando a su rival y llegando con soltura sobre las inmediaciones de Aurreko. El único lunar es la falta de puntería a la hora de la elaboración de esas jugadas que no acaban en gol por falta de intensidad.
Es que el Bembibre ayer se enfrentaba sin temores al Burgos. Tenía como misión, al menos, puntuar para no alejarse demasiado de los puestos altos de la tabla. Y después de una primera parte bien jugada, pero con poca fortuna, se llegaba al descanso con un marcador que hacía presagiar que el Bembibre no se iba a marchar de vacío en esta jornada.
La realidad fue otra bien distinta y, aunque se salió con la misma actitud tras el paso por vestuarios, el colegiado vallisoletano se encargó de minar la moral de los rojiblancos. Cuando mejor lo estaban haciendo se llegaba al minuto que originaba el despegue del líder. Corría el minuto 56, Pancheta en dudosa posición recoge un balón y de fuerte chute desde la frontal batía a un incrédulo Omar. Este tanto enrabietó a la afición local que discrepó de las decisiones del colegiado que repetidas veces desautorizó a sus auxiliares. Para muestra el segundo gol precedido inicialmente de una falta visitante, concede la ley de la ventaja en primera instancia y posteriormente llega el disparo que provoca el pelanti de Deivis. Unas manos totalmente involuntarias el colegiado se encargó de mandar el balón al punto fatídico. Desde allí Carralero no falló engañando a Omar y subiendo al marcador ese 0-2 definitivo. Una derrota inmerecida para el Bembibre tras el juego desplegado.