natación. campeonato de españa open
Plata que sabe a Mundial
Érika Villaécija se saca la espina del 800 con la segunda plaza en 1.500 tras Belmonte y la mínima para Barcelona.
Érika (izquierda), Mireia (centro) y Claudia Dasca, en el podio.
Érika Villaécija disputará en Barcelona su sexto Mundial. La cepedana, que el jueves se había quedado a un suspiro de conseguir su billete en los 800 metros libres, se sacaba ayer la espiona en su otra distancia fetiche, los 1.500 metros con una plata en el Nacional de Pontevedra que le reporta el billete directo para la cita más importante del año.
Con Mireia Belmonte y Claudia Dasca como sus más directas rivales, la de Cogorderos afrontaba la prueba con la obligación de demostrar que a día de hoy es una de las más cualificadas nadadoras de fondo a nivel internacional. Su reto pasaba por acabar entre las dos primeras y bajar del 8:26, mínima exigida por la Federación española para acudir al Mundial. Por calidad y ambición el reto estaba a su alcance aunque la leonesa no quería sorpresas como ya ocurriera en los 800. Con una salida más que aceptable en una nadadora que se desenvuelve mejor conforme discurre la prueba, Érika realizaba la primera posta con el cuarto mejor crono (30.41). Dasca era la más rápida con 30.02 seguida de Mireia Belmonte y María Vilas.
El paso por el 200 apenas variaba la decoración con la cepedana en cuarta posición cediendo apenas seis centésimas con la gran favorita, Mireia. Restaba todavía mucho trayecto y el paso de los metros empezaba a clarificar los pustos de honor. Con un tiempo por posta cercano a los 32 segundos Villaécija ya se había colocado al paso por el 500 en segunda posición con menos de un segundo cedido respecto a Belmonte.
Mejor iban a transcurrir las cosas en el 1.000. Con Mireia a más de cinco segundos de ventaja, Érika apuntalaba la segunda posición con un crono de 10:52, nada menos que diez segundos respecto a Vilas mientras que Dasca empezaba a hundirse. Los puestos estaban ya casi sentenciados y la cepedana, sabedora de que intentar ir por Mireia podía pasarle factura con un desgaste innecesario, se limitaba a mantener su plata mirando de reojo al tiempo. Tras los 1.500 el segundo peldaño del podio tras Mireia (16:11.10) le había reportado además el billete para el Mundial de Barcelona con un crono de 16:21.17.