Luz de lucha y sombra de reloj
Villanueva del Condado disfrutó de corro del mayor atractivo al que le «mancó» la duración.. Victoria en la jornada para todos los líderes, tanto en lucha femenina como masculina.

Roberto Andrés Moro «Morín» lamentaba tener que soltarse en combate igualado, hasta con tiempo añadido, con Avelino García.
Sexto corro de la Liga de Verano sénior en lucha masculina, segundo en femenina, celebrado en Villanueva del Condado. organizado por el ayuntamiento de Vegas, en tarde agradable, cuidado terreno, con Avelino García y Juan Pablo Tejerina como árbitros, ante unos seiscientos espectadores.
Se esperaba que el corro fuera de larga duración (numerosa participación de luchadores, lucha femenina incluida... ) y lo fue. Desde las seis de la tarde a pasadas las diez y media de la noche, cuando los más fieles ya se esforzaban en distinguir entre las sombras lo que se completaba en fase de pesados, y obligando a servirse de los focos de un vehículo.
Pablo Arronte, gran judoka y ocasional luchador de leonesa volvía a los cintos de ligeros. Su reaparición, con enfrentamiento ante compañero de filas, Ibán Sánchez y el santanderino eliminaba al de Barrillos en momento en el que la pugna de éste con Víctor Llamazares es elemento destacado de interés en la liga.
En semifinales del primer peso estaría Arronte, estaría Víctor Llamazares y los dos hermanos Oblanca: Víctor, el de Valderrueda, se impuso a Javier, y Víctor, el de Villabalter, cortó la imponente marcha del de Cantabria.
Primera entera para Pablo en lucha por el tercer puesto, rompieron cinto, y remontó Javier Oblanca con dos caídas a su favor.
Entera, media y entera más le dieron a Llamazares gallo en corro y más destacada ventaja en el puesto que como gallo de ese primer peso ocupa, Ibán a dieciséis puntos.
En medios pudo ser la tarde de «Gasi». No lo fue, y se le achacó a decisión arbitral que dejó en media lo que la grada demandó como entera ante «Moi» en decisiva semifinal. La había encarrilado el de Marne, pero si hay luchador que sepa rehacerse de contra, ese es Moisés. Y lo aprovechó el de Cistierna-Abadía.
Héctor dejó en la tarde la mejor sensación de su combate con Samuel Pérez, con dos enteras por media (la segunda de «El Divino» sobaquillo de gala) y el claro 2-0 de la final, de nuevo, ante Moisés Vega.
Clemente Fuertes volvía a tener como rival de la final de semipesados a un excelente «Rubio» Fernando Martínez y «Caberín», en pesados, además de al «Tigre» en la suya tuvo que vérselas ya con la noche bien entrada.