balonmano. caso nantes
Francia tiene la palabra
El presidente del Ademar revela que la Federación Española ha remitido a la gala la documentación pertinente para que resuelva la duplicidad de contrato de Nantes.
Raúl Nantes, en el partido de Champions ante el Veszprém de la pasada temporada.
El Reale Ademar está a la espera de que se resuelva ya el caso Nantes para dar por cerrada la plantilla o, en su defecto, acordar el fichaje de alguno de los jugadores que hay en cartera para suplir la baja del lateral brasileño. El club envió en su momento a la Asobal y a la Federación toda la documentación pertinente para saber quién tenía razón. La Española avaló la tesis del club marista y sentenció que Raúl Nantes es, a todos los efectos, jugador del equipo leonés.
Pero el brasileño no se ha presentado a los entrenamientos, ha firmado con el Tremblay francés y ha dejado muy claro que no quiere volver a León porque, después de las penurias económicas que sufrió —según justifica—, no tiene garantías de que esta vez sí vayan a cumplir en lo económico. Una situación que obligó al presidente del club Tano Franco a volver a pedir amparo al organismo rector para que falle sobre esta duplicidad de contrato.
«La Federación española le ha enviado a la francesa toda la documentación que le remitimos nosotros en su momento, además de la resolución que ya elevó sobre este asunto. Ahora es ella la que debe pronunciarse. Entendemos que debería decirle al club francés que no puede contar con este jugador», aclaró el máximo responsable de la entidad deportiva, quien insiste en que el equipo galo no ha hecho ningún tipo de oferta por el lateral brasileño, más allá de esa primera tentativa que suponía cerrar el traspaso por solo 10.000 euros, muy por debajo de los 120.000 que aparecen en su cláusula de rescisión.
De todas formas, el presidente del Ademar aseguró que si, finalmente, Raúl Nantes no se incorpora a la disciplina del club leonés buscarán en el mercado un jugador que cumpla con las exigencias que demanda la actual coyuntura del club, es decir, sin hacer ningún tipo de alarde económico. «Acabamos de salir del concurso y ahora mismo prima más la faceta económica que la deportiva, aunque intentamos conjugar las dos áreas para hacer el mejor equipo dentro de nuestras posibilidades», zanjó