fútbol. segunda división
Quince días de exilio
La Ponferradina tendrá listo el Colomán Trabado en dos semanas. El equipo entrenó ayer en Flores del Sil.
Los trabajos en el Colomán Trabado ya están en marcha.
Casualidad o no, unos días después de que Claudio pidiera abiertamente mejoras en el Colomán Trabado para evitar lesiones en los entrenamientos de la Deportiva, las máquinas han comenzado a trabajar en el césped del estadio donde trabaja casi a diario el equipo blanquiazul.
La empresa encargada de su mantenimiento, Sport Bierzo, es la misma que se encarga de cuidar el césped del Toralín y sus responsables calculan en torno a quince días el plazo para dejar el Colomán en las mejores condiciones posibles. Durante este tiempo, la Deportiva entrenará en los campos del Flores del Sil y el Campus Universitario, además del Toralín.
En su rueda de prensa de ayer, Claudio recordó que «era algo que llevaba tiempo pidiendo y mandando mensajes, como ir a entrenar a Dehesas, para ver si alguien se daba por aludido y tomaba medidas. Lo cierto es que me bastaba con un mantenimiento mínimo, segar el césped y pasar el rodillo para que estuviera liso, pero todo lo que sea mejorar está bien».
El técnico deportivista no quiso entrar en polémicas con el concejal de Deportes, Sergio Gallardo, que le contestó el lunes en una rueda de prensa, y se limitó a decir que «a mí el atletismo me gusta mucho, no sé si a él le gusta el fútbol. No voy a entrar a hablar de los políticos».
Último entrenamiento
En el plano deportivo, Claudio dispone de todos sus jugadores, salvo Saúl, para viajar mañana a Miranda. El equipo entrenará esta mañana en El Toralín y posteriormente el técnico dará a conocer la lista de convocados.
Respecto a la posibilidad de alcanzar el liderato en Anduva, para lo que la Deportiva tiene que ganar —algo que nunca ha hecho en Miranda—, Claudio recordó que «independientemente de las estadísticas, lo importante es sumar los tres puntos, que son iguales en Miranda que en Zaragoza. No miro más allá del partido del domingo contra el Mirandés, luego ya habrá tiempo de fijarse en otras cosas».
Lo que sí tiene claro el entrenador es que «estar arriba da confianza al equipo, pero a eso hay que sumarle trabajo. Me gusta la cautela de los jugadores, no hay que olvidar que el objetivo son los 50 puntos».