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A La Rioja le echan un ‘Capote’ (36-38)
El lateral cubano y la pareja de árbitros condenan a un enorme Reale Ademar ante el poderoso Naturhouse.

El central Jorge García Vega intenta penetrar hacia la portería del Naturhouse ante la oposición del cubano Capote y del brasileño Petrus.
El Reale Ademar sigue sin poder brindarle a su afición la primera victoria de la temporada en casa, pero ayer regaló a su legión de fieles un espectáculo mayúsculo en ataque para poner contra las cuerdas al Naturhouse La Rioja, el segundo equipo más potente de la Asobal. Los de Logroño arrancaron dos puntos del Palacio (36-38) espoleados por una pareja arbitral que les ‘rescató’ cuando parecían noqueados con una serie de decisiones muy discutidas por la grada. Y condenaron a los leoneses en el último minuto. Capote, el mejor de los visitantes, entró hasta la línea de seis metros y lanzó a portería un balón que atajó Asanin en dos tiempos. Joaquín Fernández y Alberto García dieron gol a pesar de que la pelota no había rebasado del todo la línea. El empate se esfumó. Y el Naturhouse, tras fallar Castro el último ataque, lo celebró sobre el parqué como si de una final se tratara.
No era para menos. Durante buena parte del partido, los de Jota González fueron por detrás en el marcador e, incluso, llegaron a perder por cinco tantos de diferencia (28-23, minuto 42). Pero la defensa profunda —5.1— que planteó el técnico riojano y, sobre todo, la efectividad de un Capote que parecía un martillo pilón en cada ataque decantaron la balanza hacia el lado del conjunto visitante, con la ayuda de los árbitros, que le pitaron a Gonzalo Carou un siete metros inexistente por defender dentro (23-21).
Pero más allá de los factores exógenos, «incontrolables», como advirtió Dani Gordo tras el encuentro, el Ademar firmó su mejor partido del curso y ofrece síntomas de su capacidad de sacrificio para competir contra cualquier plantilla. Y eso que no empezaron del todo bien las cosas para el conjunto marista. El Naturhouse percutía con mucha facilidad sobre la defensa leonesa y pronto puso tierra de por medio con un parcial de 1-4 en el inicio que obligó a Dani Gordo a pedir tiempo muerto.
Los riojanos imprimieron al juego un ritmo muy alto que desorientó al bloque local en los primeros compases, hasta que la defensa empezó a entonarse. Carrillo puso desde el extremo el empate a cinco cuando ya habían transcurrido nueve minutos. Medio minuto después, Malasinskas tuvo que abandonar la cancha lesionado, igual que Paván, aunque el cubano estuvo en pista 17 minutos. No jugarían más. Con un parcial de 5-1, los leoneses tomaron su primera ventaja.
Fue ahí cuando Jorge García Vega cogió el bastón de mando para que el Ademar bailara al son del ‘veterano’ central. Carou y Almeida cerraban todas las puertas y evitaban cualquier atisbo de conexión con el pivote en el bando contrario. El Naturhouse no sabía cómo encontrar la llave y sólo Capote mantenía a su equipo en el partido con sus habituales cañonazos desde los nueve metros —terminó con doce dianas—.
Los de Dani Gordo enfilaron el túnel de vestuarios con una ventaja de tres goles (20-17) que reflejaba lo ocurrido en la cancha. Castro y Carrillo flotaban en seis metros, Piñeiro aparecía como un titán, Víctor Alonso daba espectáculo, Tatarintsev y Dacevic marcaban desde nueve metros, Carou y Almeida peleaban sin descanso...
Si bien, las fuerzas comenzaron a flaquear en la segunda parte, ya en el tramo final del encuentro, cuando el Naturhouse consiguió empatar después de mucho tiempo a remolque (32-32, minuto 52). Los leoneses no bajaron los brazos y respondieron a los lanzamientos de Capote con disparos de Vejin o Carou; inconmesurable el argentino. Pero los árbitros y el cambio defensivo a 5-1 desnivelaron la contienda.