La Roja, ante su viaje más molesto
España recorrerá 16.000 kilómetros para jugar contra Guinea y Sudáfrica.

La nueva equipación de España, totalmente roja, incluido el pantalón.
Con el objetivo de disputar un amistoso que esta vez no dejará dinero a las arcas de la Federación Española de Fútbol (FEF), acusada de respaldar al régimen dictatorial de Guinea Ecuatorial, los internacionales de la selección concentrados ayer en Las Rozas deberán presentarse hoy a las 23.30 horas en el aeropuerto de Barajas, para afrontar un vuelo de seis horas entre Madrid y Malabo, separadas por 4.250 kilómetros.
Tras el partido nocturno del sábado en la capital guineana (22.00 horas), deberán cubrir casi otros 4.000 kilómetros hasta Johannesburgo, donde jugarán contra Sudáfrica el martes día 19, en el mismo escenario en el que España firmó en 2010 el mayor hito de su historia. La madrugada del miércoles serán otras nueve horas y media de viaje entre la capital sudafricana y la española (8.100 km), para aterrizar en Barajas a primera hora de la mañana del día 20, tres días antes de que los equipos que más futbolistas aportan a ‘La Roja’ en esta minigira (Barça, Real Madrid y Atlético) disputen la 14ª jornada de Liga. Un trastorno para los campeones del mundo, como consecuencia de los largos e incómodos desplazamientos, para enfrentarse a la número 119 de la clasificación de la FIFA, «del nivel de un equipo de la Segunda B española», según reconoce su seleccionador, Andoni Goikoetxea; y exhibir su estrella en una antigua colonia que no deja de provocar rechazo de los colectivos de defensa de los derechos humanos y de diversos grupos parlamentarios.
«Está claro que no son viajes agradables y que habrá que emplear muchas horas, pero sólo debemos sacar conclusiones positivas», apuntó Sergio Ramos, para quien la presencia en Guinea y Sudáfrica, «quizás abra un poco más el fanatismo hacia la selección española». «Hay que entender que hay muchos países que no tienen la facilidad de ver de cerca a los campeones del mundo», apuntó el defensa sevillano del Real Madrid, el día después de anunciar que será padre, una noticia que calificó como «muy positiva en un momento muy dulce» de su vida.
La FEF, que huye de la relación entre política y deporte, defiende que la selección de Vicente del Bosque jugará en Malabo «por el pueblo guineano», en un momento en el que el Gobierno español intenta que Guinea favorezca los intereses de empresas nacionales en el negocio del petróleo, sobre el que gira la economía de la nación africana. «Siempre que te reunes con tus compañeros y preparas un campeonato tan importante como el Mundial es positivo. Sea Guinea, Sudáfrica o lo que sea, hay que venir con ilusión», insistió Ramos.
Repesca del Mundial 2014 (ida):
Jordania, 0-Uruguay, 5