El Ademar se queda sin fuelle
El equipo leonés no da la talla en el derbi y dobla la rodilla ante el Valladolid encadenando su segunda derrota consecutiva.

El central berciano del Ademar, Jorge García Vega, intenta detener el lanzamiento del jugador del Valladolid, César Pérez, durante el partido de ayer.
Esta vez la moneda salió cruz y el Reale Ademar hincó la rodilla en el derbi ante el Cuatro Rayas Valladolid (31-29), en un partido marcado por el magnífico trabajo que la defensa pucelana realizó sobre la ofensiva leonesa y la actuación de Corzo, que acabó el partido con nueve tantos en su haber y trajo de cabeza a toda la defensa leonesa. Fernando Hernández también brilló en el equipo morado con ocho goles –cuatro de ellos de penalti-. Mientras que sólo Carrillo y Tatarantsev dieron la cara por el Reale. Demasiada diferencia para un derbi.
El meta Asanin sostuvo al Reale Ademar en los primeros compases del encuentro. El meta croata desquició a los extremos del Cuatro Rayas. Realizó cinco paradas en los seis primeros minutos de juego. Pero en área contraria los de Daniel Gordo no acababan de dar con la tecla. Sobre todo, merced a la 6:0 planteada por el cuadro local que apenas concedió espacios al Ademar. Paco López y Fernando Hernández cuajaron una gran actuación en ese tramo del partido. También Porras en el ataque vallisoletano. El pivote del Valladolid se entendió muy bien con Corzo y trajo por el camino de la amargura a la defensa leonesa. Pese a todo, las paradas de Asanin mantuvieron al Reale vivo. También los goles de Dacevic y Vejin. Pero el Cuatro Rayas apretó el acelerador y se colocó tres arriba en un suspiro (5-2) tras perpetrar un parcial de 3-0.
La reacción leonesa fue fulgurante; apretó las tuercas en defensa y devolvió el parcial gracias a los goles de Carrillo, Vejin y un penalti transformado por Leo Almeida (6-5, minuto 15). A partir de ahí el encuentro se convirtió en un intercambio de goles, pero el Ademar continuó sin encontrarse cómodo en ataque. El Cuatro Rayas no le permitía hacer llegar el balón con comodidad al pivote y en la faceta del pase se mostraba muy desacertado. Al Valladolid, sin embargo, le sucedió todo lo contrario. El paso de los minutos jugó a su favor. Los extremos fueron recuperando la confianza perdida en la recta inicial tras las intervenciones de Asanin, y con ello el equipo de Nacho González creció exponencialmente. Lo hizo, además, poco a poco; sin hacer apenas ruido. Hasta que consiguió encadenar tres goles consecutivos, obra de Porras (2) y Tarintsev (12-7, minuto 22). De ahí al descanso ambos se intercambiaron los goles (17-12).
En el vestuario Daniel Gordo debió de leer la cartilla a los suyos, ya que en la reanudación el Ademar mutó a su mejor versión y puso en aprietos a un Valladolid que se vio superado en todas las facetas. Tatarintsev y Mario López recortaron las distancias en el marcador (17-14), pero los locales no se dieron por vencidos y con transiciones rápidas sorprendieron al conjunto leonés. Lo más cerca que llegó a estar el Reale fue a un gol (24-23, minuto 51), tras tanto de Mario López, el mejor jugador de los de Gordo en la segunda parte. Pero el Reale comenzó a pagar el esfuerzo realizado y se desmoronó como un castillo de naipes. También fruto del mayor hambre que demostró en los últimos diez minutos. Un gol de Megías a falta de 1:30 para la conclusión puso el epílogo virtual al choque. El Ademar trató de reaccionar después, pero ya era demasiado tarde.