Europa, bálsamo blanco
El Basilea se presenta como un rival ideal para transformar en aplausos los silbidos a Casillas, Ancelotti y Florentino Pérez.

El Madrid, en un entrenamiento, buscará recuperar las buenas sensaciones frente al Basilea.
Tres meses y medio después de alcanzar el éxtasis con la conquista de la ‘décima’ en Lisboa, el Real Madrid inicia la aventura de la Champions en convulsión. Dos derrotas consecutivas en Liga, la primera tras sufrir una remontada casi humillante en Anoeta y la del pasado sábado ante un eterno rival con las ideas más claras y más profundidad de banquillo, han generado una tensión inusitada en el club blanco.
Los primeros silbidos mayoritarios de su hinchada a Casillas, icono venerado durante tres lustros, las protestas contra Ancelotti, sin capacidad de respuesta en el banquillo, y algunas pancartas y gritos exigiendo la dimisión de Florentino, según la Cope auspiciados por los Ultras Sur, ejemplifican los problemas de un equipo que en sólo tres jornadas observa al Barça a una distancia de nueve puntos.
Los problemas del Real Madrid se han larvado en su propia casa. La espantada de última hora de Xabi Alonso y la venta de Di María al Manchester, un gran negocio económico pero a este paso una ruina deportiva, han roto el eje del equipo. James ataca poco y defiende menos. De momento es un cuerpo extraño pero enviarle al banquillo sería golpear al patrimonio del club. Y Kroos acostumbraba a jugar y a brillar más adelante en el Bayern, no como hombre ancla. Arriba, Bale, Benzema y Cristiano se quedan descolgados y no ayudan en el repliegue, y atrás existe un lastre recurrente en los laterales, sobre todo el derecho. Nunca en la historia el Madrid ganó la Liga tras un comienzo así.
Por suerte, el martes se presenta en Chamartín el bisoño Basilea y no el aguerrido e histórico Liverpool. Una excelente oportunidad para que los jugadores blancos mejores sus prestaciones y reviertan un ambiente hostil que quizá les agarrota.