Luis Enrique no va de farol
Dijo que la puerta del Barça estaba abierta a los canteranos. y Munir, Sandro y Samper ya juegan .

Luis Enrique, técnico del Barcelona.
No se ha cumplido un mes de competición oficial y Luis Enrique ya ha hecho debutar a tres canteranos del Barça, todos ellos de 19 años y con ficha del filial, por delante de jugadores consagrados y en partidos importantes por los puntos en juego. Con la apuesta por Munir El Haddadi, Sandro Ramírez y Sergi Samper ha quedado claro que el técnico asturiano no iba de farol cuando anunciaba en sus primeras comparecencias públicas que los jóvenes que se lo ganaran con su trabajo tendrían su oportunidad de forma natural.
Es su forma de potenciar esa «competencia feroz» en la que tanto insiste. No es un capricho o una frivolidad. Podría pensarse que es así porque a todo entrenador que llega nuevo a un club le gusta dejar su sello (Pep Guardiola comenzó su era en 2008 apostando por unos desconocidos Sergio Busquets y Pedro Rodríguez) y Luis Enrique, con 11 años en el club entre jugador y técnico del filial, sabe lo popular que es en el Barça alinear a diamantes por pulir. Pero sólo quiere aprovechar las ganas de comerse el mundo de jóvenes con talento, un plus de energía necesario en un equipo que se había acomodado de forma alarmante en el último curso. Jugadores intocables ahora saben de verdad que si no lo dan todo unos adolescentes con desparpajo les adelantarán. Posiblemente volverán al filial cuando los de siempre hayan cargado unas baterías que estaban muy vacías, pero ahí estarán, amenazantes, expectantes, esperando otra oportunidad.
Munir ha jugado los cuatro partidos oficiales (tres de Liga y uno de Liga de Campeones) como titular. Comparte ese privilegio con un tal Messi, señal de que su presencia ya no es una anécdota. Logró un gol en la primera jornada ante el Elche y Vicente del Bosque ya le ha hecho internacional. Ha subido para quedarse. Neymar y Pedro ya han sido suplentes del jugagador madrileño de padre marroquí.