El Atlético resbala
El Celta saca un punto del Calderón ante un rival que domina pero no acierta a ‘rematar’ cuando iba 2-1.

Griezmann golpea de cabeza ante el céltico Radoja.
Las paradas decisivas de Sergio Álvarez, el portero del Celta, y un penalti transformado por Nolito frenaron la remontada del Atlético (2-2), que perdió dos puntos en casa con un empate insuficiente para el conjunto rojiblanco, volcado toda la segunda parte y con ocasiones, pero indeciso en la defensa.
Una falta de entendimiento originó el 0-1 del equipo celeste, marcado por el chileno Pablo Hernández, y un penalti dio el 2-2 de Nolito. Después de uno y otro tanto, la respuesta del grupo dirigido por el argentino Diego Simeone fue potente, con dos goles de estrategia, dosis de fútbol y bastantes opciones pero sin victoria.
Desde atrás, esa zona de dominio casi inabordable del Atlético la pasada temporada o hace apenas un mes, y desde la posesión, la movilidad y la colocación del Celta se le complicó el partido al conjunto rojiblanco desde el inicio, con el equipo visitante como vencedor del primer combate por el medio campo.
El equipo celeste difuminó entonces al Atlético, sometido al control del juego rival, sin más recurso que el balón largo para aprovechar el juego de espaldas de Jiménez, la opción elegida para suplir a Mandzukic, hasta el 0-1, un gol en contra impensable e imposible hace meses en el área rojiblanca.
Era el minuto 19, no había pasado nada relevante en ambas metas, apenas un remate de Tiago fuera por centímetros en una buena jugada colectiva de los locales, cuando un balón llovido provocó una inesperada falta de entendimiento en la retaguardia atlética, castigada con un gol de fortuna de Hernández (0-1).
En media ocasión, el Celta tomó ventaja en el Vicente Calderón hasta la reacción del Atlético, lanzada por Griezmann. Los dos últimos encuentros entró en la última media hora, con un impacto indiscutible en el juego del Atlético; hoy volvió al once y, cuando asumió el protagonismo, desbordó al Celta, como conductor, como asistente, como rematador... Tres jugadas suyas aceleraron a su equipo con ocasiones hacia la remontada. La consiguió el Atlético, eso sí, desde la estrategia. El 1-1 lo marcó Miranda, con un remate con el pie a un servicio de Koke de falta desde la banda derecha que se fue cerrando hacia la portería hasta el toque del central; el 2-1 lo cabeceó con potencia Godín a lanzamiento desde la esquina de Gabi. El Atlético, en ese momento, ya era mejor en juego y oportunidades.
Pero la vuelta de los vestuarios demostró que el partido aún estaba muy vivo. Superado el lapsus de los primeros minutos del segundo tiempo, el Atlético retomó el pulso, pero cuando ya saboreaba el triunfo se encontró con el gol de Nolito.