MUNDIAL DE CICLISMO DE PONFERRADA
Ponferrada vive un gran ambiente
Y el equipo noruego da el susto
Miles de personas contemplaron en todos lo puntos de la ciudad la prueba reina del Mundial
A pesar de la lluvia, que hizo acto de presencia a primera hora de la mañana para no irse en todo el día, los aficionados al ciclismo dieron color al recorrido del Campeonato del Mundo desde muy temprano, estableciéndose tres áreas de gran afluencia a lo largo del circuito.
En la subida al Castillo de los Templarios predominaban los seguidores españoles, tanto locales como venidos desde Asturias, Galicia y el País Vasco, principalmente, que se mezclaban con franceses, belgas y alemanes a los pies de los muros de la emblemática fortaleza ponferradina.
En la subida al Mirador del pantano de Bárcena, el lugar donde se decidió la carrera, las banderas polacas rivalizaban con las de Suiza, Alemania y Noruega en un ambiente festivo que recordaba al de los mejores puertos del Tour de Francia.
Por último, en la zona de meta el público se agolpaba para dar el último aliento a los ciclistas en la recta final, donde había una auténtica amalgama de colores y nacionalidades que realmente hacía ver que esto es un Campeonato del Mundo.
La nota negativa de la jornada la protagonizó el equipo noruego cuando uno de sus coches se precipitó por una ladera al salirse de la carretera. Tres personas fueron evacuadas al Hospital El Bierzo.