Todo tiene un principio
Con deportividad ROBERTO CANURIA
La competición liguera en el grupo VIII de tercera división va cogiendo forma. El inicio de los representantes leoneses se esta caracterizando por la irregularidad de todos ellos. Lo demuestran sus resultados de cada jornada, pasando casi desapercibida la trayectoria de cada equipo hasta el momento. Siendo la temporada de menor representatividad leonesa en la categoría de los últimos años y sin unos objetivos altos por parte de ninguno de los clubes, los comienzos no invitan precisamente al optimismo generalizado, si no más bien a la moderación. De todas formas, todo tiene un principio.
La escuadra del Bierzo Alto ha dejado un buen sabor de boca tras la última jornada, por lo menos en cuanto al resultado, que le permite escalar posiciones hacia la mitad de tabla. Buscar el refrendo en el próximo partido en su propio terreno, debe ser el objetivo para encontrar la línea positiva, que sirva de enlace en la confianza y consistencia de un equipo joven, pero con gran capacidad de mejora.
El conjunto de La Bañeza ha iniciado su recorrido en la competición de una forma muy parecida al de la pasada temporada, donde los partidos fuera de casa siguen siendo su asignatura pendiente. Conseguir resultados positivos en La Llanera no deben ser sólo la base de este equipo, ya que tienen que combinarse con la consecución de puntos fuera de casa, y verse reflejados en la tabla clasificatoria. Un año en la categoría ha tenido que servir de experiencia para subsanar ciertos errores, y más cuando hay refuerzos en la plantilla que aunque por edad son jóvenes, en esta categoría ya se han graduado como veteranos.
El cuadro de La Virgen del Camino logro la primera victoria de la temporada en liga, tras seis jornadas de competición, que le han permitido, por el momento, alejarse de los puestos de peligro. Este equipo esta tardando en coger el ritmo competitivo, y sus resultados no reflejan la calidad y la experiencia de los componentes que conforman la plantilla. La necesidad de una victoria fuera de casa debe de ser el revulsivo para el inicio de una trayectoria ascendente. Tras pasar la vorágine de San Froilán, el cambio debe producirse, si no la temporada puede hacerse más larga de lo normal. Por experiencia y número de partidos no será.