el primer clásicO DE LA TEMPORADA La resaca
El Madrid más vanguardista
El acoso de Isco a Iniesta en la jugada del gol de Benzema es la imagen que mejor define el clásico. Los blancos fortalecen su juego sin Bale en la alineación.

El trabajo de Isco, en defensa y en ataque, mejora al Madrid.
El contundente Real Madrid del contragolpe que creó José Mourinho a su imagen y semejanza fue capaz de ganarle una Liga y una Copa del Rey al gran Barcelona de Pep Guardiola pero no le veía como un equipo superior al azulgrana. Gracias al ideario propuesto por Carlo Ancelotti, y en el que ya creen a pies juntillas sus jugadores, el equipo blanco no sólo es capaz de derrotar a su gran rival sino que demuestra ser mejor, discutirle la posesión del balón, ganarle la partida de ajedrez en el centro del campo a tipos de la jerarquía de Xavi e Iniesta y practicar un fútbol más vanguardista.
Carletto no es de esos técnicos que se arrogan los méritos, ya que cede siempre el protagonismo a sus futbolistas y les adula al proclamar que forman «la plantilla más profesional» que ha conocido, pero tiene mucho que ver en la evolución del campeón de Europa.
Ante el Barcelona estuvo contra las cuerdas en la primera mitad pero reaccionó con tanta grandeza que pudo haber firmado una goleada histórica si Cristiano hubiera rayado a un gran nivel.
Desde la debacle de Anoeta y la derrota ante el Atlético, cuando en el Bernabéu añoraban a Xabi Alonso y Di María, el Real Madrid ha crecido de forma exponencial. Ofrece una versión más equilibrada con un dibujo modificado. El 4-4-2 versátil le otorga un mayor control del centro del campo y más facilidad para el repliegue. Las lesiones nunca se pueden agradecer, pero el problema de Bale en un glúteo se ha convertido casi en una bendición para Ancelotti. Sin el ‘expreso de Cardiff’, vía libre para Isco, un genio malagueño que ha puesto en pie el Bernabéu por calidad y compromiso. Si hay una imagen que define el clásico fue la carrera que Isco se dio persiguiendo a Iniesta en la jugada que preludió el gol de Benzema que selló la victoria merengue.