Un récord muy sufrido
El Madrid consigue su decimosexta victoria consecutiva al ganar a un Málaga hasta ahora invicto en La Rosaleda.
Bale festeja su gol frente al Málaga que cerraba el partido.
El Real Madrid consiguió su decimosexta victoria consecutiva -récord histórico- al ganar a un Málaga hasta ahora invicto en La Rosaleda por 1-2, en un partido en el que los madridistas tuvieron más pegada, aunque los locales despertaron tarde con el gol del paraguayo Roque Santa Cruz en el añadido.
El conjunto malagueño le dejó desde el primer instante, como ocurrió contra el Barcelona, la iniciativa y el balón al Real Madrid. Además, las bandas las había tapado el Málaga con Rosales en la derecha y el costamarfileño Arthur Boka, novedad, en la izquierda de la defensa para frenar al galés Gareth Bale.
El Real Madrid seguía dominando con Bale entrando por la derecha sin que Boka, pudiera frenarle. Era un partido abierto y vibrante. El Málaga jugaba al límite y cualquier fallo le podía sentenciar.
Un error en el centro del campo lo aprovechó James Rodríguez, para abrir a la izquierda, donde Cristiano Ronaldo apuró su centro para que Karim Benzema empujara el balón lejos de la posición de Kameni. Era el minuto 18.
El Madrid jugaba con rapidez a la contra. Cristiano Ronaldo en una falta hizo intervenir a Kameni, que tapó con su salida la internada de Bale.
Duda, novedad en el once inicial, lanzó una falta a 35 metros de la portería de Casillas y el balón pegó en el larguero con el meta batido, en el minuto 42. El Málaga resistía y le hacía sufrir al conjunto madridista.
La segunda parte fue calcada a la primera al principio. El Madrid atacaba, dominaba, pero no marcaba. El ex malaguista Isco, pudo sentenciar, pero Kameni, volvió a acertar.
El Málaga se defendía y no se achicó con un lanzamiento desde 30 metros de Recio, que atajó en dos tiempos Casillas.
El Málaga estaba consumido, aunque algún retazo tuvo todavía como el lanzamiento de Samu García y Casillas, no pudo controlar y a punto Santa Cruz de empujar a gol.
Otro robo en el centro del campo del Madrid tuvo efectos letales. Cristiano Ronaldo asistió a Bale, que ahora sí aprovechó para sentenciar el encuentro.
Aún así, el Málaga, con el último aliento, intentó acortar diferencias, y sacó fuerzas y un remate de cabeza de Santa Cruz acortó diferencias en el añadido, pero no le dio tiempo a más.