fútbol
Bofetada a la estrella
Con un once irreconocible y nueve cambios con respecto a Ucrania, España tira el partido en tres minutos frente a Holanda.

Dani Carvajal, Raúl Albiol y Vitolo durante el partido amistoso entre Holanda y España.
España sigue perdida, en Amsterdam vivió un ‘dejà-vù’ doloroso, sintiendo el dolor de caer otra vez ante Holanda y ver mancillado otra vez su prestigio (2-0). La Roja fue superada por intensidad y fútbol, terminó sonrojada de nuevo ante la naranja menos mecánica de los últimos años. Antes, incluso en muchas derrotas, la selección dominaba sus partidos pero ahora es frágil y cuando la cosa se tuerce no tiene mentalidad para superarlo.
La España que hizo tocar el cielo a todo un país ya no existe, está buscando el camino para reinventarse. Aquel grupo de campeones debe ser sustituido y el proceso está siendo doloroso para todos. Los aficionados parecen haber olvidado que lo extraordinario en su historia fue ganar, pero el grupo tampoco debería estar recordando eternamente un tiempo que ya no volverá. Quizá todo debería girar en torno a la pelota, ilusionarse en torno a ella. Mimbres, calidad individual y colectiva hay. Encontrar un equipo y probar hasta que jueguen con los ojos cerrados. Como consiguió Aragonés cuando La Roja sólo sumaba decepciones en los torneos. A día de hoy, no está claro el camino y tampoco el equipo. Del Bosque sólo mantuvo a dos de los que jugaron ante Ucrania, perdiendo una oportunidad de asentar su nuevo equipo teniendo en cuenta que no hay tantos días, ni entrenamientos ni mucho menos partidos, para hacerlo. Hubiese sido interesante repetir con Isco e Iniesta juntos, probar falso ‘9’ con Cesc, insistir con Morata... Algunos cambios, no casi todo el equipo. Sin conocer aún su once inicial, el seleccionador apostó por mantener a Piqué e Isco para que la prueba no se fuera abajo.
Pero se derrumbó ante una Holanda en 1-4-1-4-1 con cuatro atrás y Blind por delante y Huntelaar en punta. Aunque en su fase de clasificación está sufriendo, mostró más ambición que una España que en Países Bajos siempre se empequeñece. En apenas un cuarto de hora, ya vencía por dos goles de diferencia. Y eso que De Gea frenó a Depay, pesadilla de Carvajal, antes de los dos goles. Tras un córner Sneijder la colgó al área, De Vrij se anticipó a Albiol y Piqué para que cabeceara a la red. Ante Ucrania la zaga española se comió todos los centros laterales y ante un rival más competitivo llegó el primero. Sneijder, al que aquí vemos como un exfutbolista, se crece cuando juega en la selección. Difícil encontrar un ejemplo así en España.
Sin balón, intensidad y gol Holanda le estaba quitando el balón a España sin un once para tener el balón, Mario Suárez salió para robar y no lo hizo, y que además estaba demasiado pasiva. En el 2-0 hubo dos pases dentro del área y dos rechaces tras otro lujo de Depay. En aquella cercana España inolvidadble era importante la posesión, pero quizá más la presión. La Roja triunfal no lo era por los goles que conseguía, ya que vencía muchos por la mínima, sino por los poco que recibía. En España se podía rescatar las voluntad de Cazorla por el medio, que Juanmi se mostrase mucho en el arranque y sobre todo las ganas de Pedro, que dio una patada mostrando carácter y tras hacer falta a Indi tuvo la mejor ocasión de gol.