Publicado por

Creado:

Actualizado:

Con deportividad

El inicio de la competición liguera en la Tercera División dentro del grupo VIII ha echado a andar, y los tres representantes provinciales leoneses han puesto en marcha el termómetro para empezar a medir la temperatura y ver las opciones de cada equipo en el transcurso del campeonato.

El Bembibre cuenta sus partidos por empates, y mantiene un bloque de gente bastante joven de la zona. A pesar de ciertas bajas que ha tenido, las incorporaciones de jugadores de cantera con proyección, van a dar ese grado de calidad, que unido a la experiencia obtenida de campañas anteriores, permitirán encontrar la línea positiva de un conjunto consistente y con una gran capacidad de mejora, que se irá viendo jornada a jornada, a lo largo del campeonato. Su entrenador Ministro, aún siendo joven, es uno de los más veteranos en cuanto a esta categoría se refiere, y sus conocimientos serán claves para dar forma al proyecto del Bembibre.

La Bañeza continúa con un número importante de jugadores de la plantilla de la temporada pasada, reforzado por jóvenes futbolistas de equipos de categorías inferiores, conformando una escuadra donde impera la juventud, con ciertas dosis de experiencia por parte de los más veteranos. Los comienzos no ha sido muy alentadores, solamente un punto conseguido de seis, hacen que la victoria sea el objetivo más inmediato para coger confianza, y empezar a coger el aire desde un principio a la categoría. Su entrenador Luis Carnicero tiene trabajo para ello, y para quitar ese lunar negro que durante las dos temporadas pasadas ha venido persiguiendo al equipo, la carencia de resultados positivos fuera de La Llanera.

Cargando contenidos...

La Virgen del Camino es uno de los bloques más consistentes y de más experiencia de la competición, jugador a jugador. Su entrenador Roberto Carlos mantiene el grueso de la plantilla de la anterior temporada, reforzándose con jugadores veteranos de enorme calidad y que vienen de categoría superior. Tras las dos primeras jornadas, una victoria y una derrota. El objetivo del equipo debe de ser alto, siendo uno de los conjuntos que aspiren a estar en posiciones de privilegio. Su peor enemigo, sigue siendo el propio terreno de juego. Coger el ritmo competitivo desde el inicio debe hacerse realidad, porque esa es su asignatura pendiente.