Cupara. portero del ademar
«Trabajamos muy duro y los frutos llegarán»
El joven meta serbio del Ademar se revela como una apuesta acertada . Pese a tener sólo 21 años, Vladimir Cupara, apunta a ser uno de los porteros de referencia de la liga. Asegura que la plantilla trabaja intensamente y que la mejor versión del equipo se verá muy pronto.
marciano
Es grande y corpulento. Vladimir Cupara el meta serbio del Abanca Ademar ocupa mucho espacio bajo los tres palos ayudado por su 1,98 de altura y sus 111 kilos de peso. «Pero 111 kilos de los buenos eh?, de fibra y músculo» apostilla rápidamente su compatriota Niko Samburov, un hombre muy vinculado al balonmano leonés y gran amigo de Cupara que ayer ejerció de eventual traductor para su primera entrevista. «Perdón, aún no hablo muy bien español, pero en un mes ya lo podré hacer solo», dice convencido.
Seguro que será así. Es trabajador y metódico dicen quienes le tratan. Sabe que llegar al Abanca Ademar es una magnífica oportunidad para promocionarse en el planeta balonmano y no la quiere desperdiciar.
En la última victoria del equipo leonés ante el Cuenca (18-29) firmó unos números espectaculares. En la primera parte superó el 65% en cuanto a porcentaje de paradas y acabó el choque con casi un 52%. Pero no le gusta presumir, realmente Vladimir Cupara es un tipo humilde. «Lo primero estoy muy agradecido por la buena, buena defensa» recalcó. «Tuve mucha ayuda por parte de mis compañeros y eso hizo las cosas más fáciles para mí. La defensa hizo el trabajo importante y yo intenté parar los lanzamientos que me llegaban. Viví el partido muy intensamente y muy bien. Era muy importante ganar para nosotros».
En la previa al inicio de la temporada todo el mundo convino —incluido el técnico Rafa Guijosa— que la portería marista, con dos chavales de 20 años, era una apuesta de riesgo. Pero Cupara y también Biosca empiezan a despejar muchas de aquellas incógnitas. «Somos dos porteros que trabajamos y entrenamos muy duro para dar el cien por cien en cada partido. Unas veces lo hará bien uno y otras veces otro. En esta ocasión me salieron muy bien a mi las cosas y en otro partido le saldrán a Nacho. Me llevo muy bien con él y nos ayudamos mucho. Sabemos que los dos somos muy jóvenes pero podemos ayudar mucho al equipo».
Cuando le llegó la oferta del Abanca Ademar no tenía otras propuestas en aquel momento. Estaba seguro de que seguiría en Serbia. «Yo era capitán de la selección nacional júnior de Serbia en el Mundial de Brasil y capitán también de mi equipo, el Estrella Roja de Belgrado. Cuando me llegó la oferta me puse muy feliz y acepté en seguida. Hablé con muchos jugadores que habían jugado aquí y todos me decían cosas buenas. Está claro que el Ademar es un club grande con mucha historia».
¿Y sus impresiones después de dos meses? «Estoy muy contento. Me gusta todo, la gente, la ciudad, el club, el idioma. Estoy feliz aquí».
Cupara es un estudioso de los rivales. Antes de un partido se pasa horas en su casa viendo vídeos del equipo al que se va a enfrentar. «Me gusta estudiar al rival pero eso sólo es una cosa del trabajo. Necesito ver a los jugadores como lanzan, su forma de jugar. Eso no es lo único pero importante», reconoce.
Sabe que está en un club con nombre propio en el balonmano europeo y que es un magnífico escaparate para darse a conocer. Pero ahora únicamente piensa en mantener el nivel exhibido en Cuenca y que no se rompa la buena racha. «Vamos a pelear todos para eso, todo el equipo está entrenando mucho y muy fuerte y los resultados se acabarán viendo pronto, seguro», remató el meta serbio.