Regreso a Kiev con una sonrisa
Nueve jugadores españoles vuelven al estadio en el que ganaron la Eurocopa. Del Bosque, una vez lograda la clasificación, repartirá minutos ante Ucrania.

Cesc, que puede cumplir hoy 100 partidos con España, durante el entrenamiento de ayer.
La selección española, con el billete a Francia recién sacado, vuelve a pisar el estadio olímpico de Kiev (20.45 horas, La1), donde tocó el cielo hace algo más de 39 meses (el 1 de julio de 2012) al completar el histórico triplete Eurocopa-Mundial-Eurocopa. Sucedió ante Italia, a la que arrolló por 4-0 en la final gracias a los goles de David Silva, Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata. «Fue un momento único y precioso. Acababa de fichar por el Barcelona, juego la final y marco un gol. Cesc me la dejó de cara, se la dio a Xavi Hernández y no sé por qué tiré para arriba. Me vio correr, me la tiró justo antes del fuera de juego. No sé por qué corrí, no había nadie delante: sólo Xavi, yo y el balón. Fue un momento mágico para mí», recuerda Jordi Alba.
Fue el 2-0 al filo del descanso, pero aún quedarían dos más, entre ellos el del Mata, ya en la prolongación. «No había vuelto a este estadio, será bonito y muy especial», reconoce el asturiano, que marcó el 4-0 que cerró la goleada de una España alcanzó su clímax con una generación irrepetible. Mata es uno de los once de aquellos 23 que iba a tener la opción de regresar a un campo que forma parte de la historia de La Roja pero al final serán diez, ya que Silva, que abrió la lata en la final, se lesionó en Logroño ante Luxemburgo buscando confirmar la plaza para defender la corona, propiedad española desde 2008, en Francia.
De los nueve presentes aquella noche de ‘la tercera’ —Iker Casillas, Cesc Fàbregas, Santi Cazorla, Juanfran Torres, Gerard Piqué, Jordi Alba, Sergio Busquets, Juan Mata y Pedro Rodríguez—, y dado que jugaron todos en Logroño, todo apunta a que sólo Mata es seguro en el once inicial. La idea del cuerpo técnico es que los menos habituales tengan su oportunidad de reivindicarse en Kiev. Del Bosque, sobre el que vuelve a crecer el debate de una posible renovación que todos asumían imposible hace meses, ya avisó en Las Gaunas de que deseaba «repartir minutos y que puedan aparecer el mayor número de jugadores, por salud, por los clubes y para conocer a los que se estrenan o hemos visto menos».
No se descarta un equipo nuevo, aunque el descontento con el que se fue el seleccionador de Skopje pese al triunfo ante Macedonia, que mostró en privado pero también en público, le hace dudar. Enfrente estará una Ucrania, con el sevillista Konoplyanka como estrella, que apura sus opciones de clasificarse.