El Astorga está en descenso
El entrenador del equipo maragato Álvaro García no acaba de encontrar la fórmula para asegurar los puntos en La Eragudina.

Álvaro García gesticula durante el encuentro.
El Atlético Astorga sigue dejando escapar puntos vitales de su propio estadio de La Eragudina, como lo hizo el sábado frente al filial del Sporting de Gijón (0-1), en un partido en el que su entrenador, Álvaro García Moreno, se echó la manta a la cabeza ordenando los tres cambios con el inicio de la segunda parte, a modo de revolución, con el finalidad de dar un volantazo a la marcha del encuentro. Sin embargo, con esta decisión se olvidó de que la situación se hubiera situado bastante más difícil en el supuesto de que una lesión en la segunda parte o una expulsión de su guardameta habría dejado al conjunto verde más ajustado de lo que estaba en el rectángulo de juego.
Hay decisiones que no se entienden y la afición del Atlético Astorga se fue muy disgustada por el mal partido de su equipo y con la imagen mostrada durante varias fases del compromiso deportivo.
Después de disputadas ocho jornadas del campeonato de Liga, los números del Atlético Astorga no invitan al optimismo. En estos momentos, el cuadro maragato ocupa posición de descenso, situado en la decimoséptima plaza de la tabla clasificatoria con siete puntos en su casillero.
Queda mucha competición por delante, pero la realidad de las primeras ocho jornadas avisan de que el Atlético Astorga no está haciendo bien su trabajo, sobre todo en su estadio de La Eragudina, que es el escenario en el que debe salvar su continuidad en la categoría de bronce del fútbol nacional.
El entrenador del conjunto astorgano, Álvaro García Moreno, debe darse cuenta de que la situación tiene que dar un giro de ciento ochenta grados para que su equipo se haga fuerte en casa, con la finalidad de sacar los partidos con solvencia.
La permanencia se gana en casa y se consolida fuera. El técnico maragato tiene que darse cuenta que inventos revolucionarios como el del sábado no conducen a nada. Experiencias como las del sábado sobran.